Trafalgar Square y la columna de Nelson
Why is it significant?
Colócate junto a uno de los cuatro leones de bronce, a los pies de la columna, y levanta la vista: allá arriba, a unos cincuenta metros, el almirante Nelson vigila Londres con su sombrero de dos picos, mirando hacia el sur, hacia el Támesis y el mar.
Key Facts
| Place | Trafalgar Square y la columna de Nelson |
|---|---|
| Address | Trafalgar Square, London WC2N 5DN, United Kingdom |
| Geo Coordinates | 51.50780, -0.12790 |
| Part of Walk | Londres real: del palacio de Buckingham a St James's, entre guardias, reinas y sombrereros |
| Generated | Generated |
Colócate junto a uno de los cuatro leones de bronce, a los pies de la columna, y levanta la vista: allá arriba, a unos cincuenta metros, el almirante Nelson vigila Londres con su sombrero de dos picos, mirando hacia el sur, hacia el Támesis y el mar. Las palomas, durante décadas, fueron las únicas que se atrevieron a posarse en su cabeza.
La plaza lleva el nombre de una batalla librada frente a un cabo de la costa de Cádiz, el cabo de Trafalgar, cuyo nombre viene del árabe y, según la explicación más extendida, significa algo así como el cabo del poniente. Así que en el corazón del Londres imperial hay una palabra andaluza de origen árabe. La columna se terminó en 1843, treinta y ocho años después de la batalla.
Los leones llegaron todavía más tarde, en 1867. Los esculpió Edwin Landseer, un pintor de animales que apenas había hecho escultura. Se cuenta que trabajó con un león muerto del zoológico de Londres, que se iba descomponiendo mientras él dibujaba, y que por eso las patas traseras se parecen sospechosamente a las de un gato doméstico. Fíjate tú mismo y decide.
Esta plaza ha sido siempre el salón de actos de Londres: aquí se celebró el fin de la guerra en 1945 y aquí se protestó durante años, día y noche, contra el apartheid, frente a la embajada sudafricana que ves en el lado este. Y en la esquina noroeste hay un pedestal que se quedó vacío porque se acabó el dinero para la estatua ecuestre prevista. Hoy, el cuarto pedestal expone obras de arte contemporáneo que van cambiando.
Antes de irte, mira al sur, a la estatua ecuestre de Carlos I en una isleta entre el tráfico. Junto a ella, una placa marca el punto desde el que se miden oficialmente las distancias a Londres... porque allí se alzaba la cruz de Charing, que el rey Eduardo I levantó en memoria de su esposa muerta, Leonor de Castilla, una reina española. Ahora camina hacia el gran arco triple del suroeste: es la puerta del Londres real.