Electric Cinema: el cine de 1910 que sobrevivió a todo
Why is it significant?
Delante de ti, una fachada eduardiana de estuco blanco, con un pequeño frontón y el nombre del cine en letras grandes: Electric. Parece un decorado de época, pero no lo es. Es uno de los cines más antiguos de Gran Bretaña que siguen proyectando películas.
Key Facts
| Place | Electric Cinema: el cine de 1910 que sobrevivió a todo |
|---|---|
| Address | 191 Portobello Road, London W11 2ED, United Kingdom |
| Geo Coordinates | 51.51550, -0.20510 |
| Part of Walk | Notting Hill secreto: Portobello Road, el carnaval y la torre de Goldfinger en Londres |
| Generated | Generated |
Delante de ti, una fachada eduardiana de estuco blanco, con un pequeño frontón y el nombre del cine en letras grandes: Electric. Parece un decorado de época, pero no lo es. Es uno de los cines más antiguos de Gran Bretaña que siguen proyectando películas.
Se construyó en 1910 y abrió sus puertas a comienzos de 1911, cuando el cine era todavía una novedad de película muda con pianista en directo. Fue de los primeros edificios del país pensados desde el principio para proyectar películas, y no un teatro reconvertido. Su nombre presumía de modernidad: la electricidad era la magia de aquella época, y muchas casas del barrio todavía se alumbraban con gas. Imagina a los vecinos de 1911 sentados en la oscuridad, viendo por primera vez trenes, mares y ciudades lejanas moviéndose sobre una pared blanca.
Durante la Primera Guerra Mundial, se cuenta que una multitud atacó el cine porque corría el rumor de que su gerente, de origen alemán, hacía señales desde el tejado a los zepelines que bombardeaban Londres. No hay pruebas de que hiciera nada parecido, pero el miedo de aquellos años no necesitaba pruebas.
Después el Electric vivió de todo. En los años setenta fue un cine de arte y ensayo mítico, con sesiones nocturnas de películas de culto, y más tarde estuvo cerrado y a punto de desaparecer. Su protección como edificio histórico lo salvó. Al restaurarlo a principios de este siglo reaparecieron detalles originales, como el techo decorado y el arco sobre la pantalla, que hoy lucen sobre butacas de terciopelo.
Los sábados, a esta altura de Portobello Road, los puestos del mercado empiezan a apretarse y la gente avanza despacio entre frutas, ropa de segunda mano y música callejera. Déjate llevar por la corriente hacia el sur: más adelante, cerca del cruce con Westbourne Grove, empieza el tramo de las antigüedades y la historia de un nombre que viene del Caribe.