Jardim da Estrela
Why is it significant?
Entra por la puerta principal, frente a la basílica, y déjate llevar por los senderos curvos entre árboles enormes, césped, patos y bancos a la sombra. Bienvenido al Jardim da Estrela, el gran jardín romántico de Lisboa y uno de los preferidos de los lisboetas para pasar un domingo.
Key Facts
| Place | Jardim da Estrela |
|---|---|
| Address | Praça da Estrela, 1200-667 Lisboa, Portugal |
| Geo Coordinates | 38.71470, -9.15910 |
| Part of Walk | Lisboa verde: del acueducto de las Amoreiras a los jardines de Estrela |
| Generated | Generated |
Entra por la puerta principal, frente a la basílica, y déjate llevar por los senderos curvos entre árboles enormes, césped, patos y bancos a la sombra. Bienvenido al Jardim da Estrela, el gran jardín romántico de Lisboa y uno de los preferidos de los lisboetas para pasar un domingo.
Se inauguró en 1852, en plena moda de los jardines a la inglesa: nada de geometrías francesas, sino caminos que serpentean, rincones que se descubren de repente y un estanque con aire de lago. Ocupa unas cuatro hectáreas y media. Su nombre oficial es Jardim Guerra Junqueiro, en honor de un poeta, aunque nadie lo llama así: para todo el mundo es, simplemente, la Estrela.
Busca el quiosco de música de hierro forjado, el coreto. Es de finales del siglo XIX y no nació aquí: estuvo primero en el antiguo Paseo Público, la zona de la actual Avenida da Liberdade, y en la década de 1930 lo trasladaron a este jardín. Imagina las bandas militares tocando los domingos, las señoras con sombrilla, los niños con aro... La banda sonora de la Lisboa de hace cien años.
Fíjate en los árboles, porque cuentan la historia del país. Hay palmeras, araucarias y especies traídas de América, de África y de Asia, que los botánicos del siglo XIX plantaron casi como un catálogo vivo del mundo que Portugal había recorrido. Algunos ejemplares tienen ya más de un siglo y troncos que no abrazarían tres personas juntas. Y en el estanque, si te acercas, los patos y las carpas te recibirán como si llevaras pan... aunque mejor no se lo des.
Este jardín es la prueba de que en Lisboa la naturaleza no está en las afueras, sino en el centro de la vida diaria: abuelos, corredores, estudiantes, familias. Cuando quieras, sal por el lado oeste del jardín, hacia la Rua de São Jorge. Busca un muro alto por encima del cual asoman cipreses oscuros: detrás se esconde uno de los lugares más insólitos de la ciudad.