Placeta de los Liños y Zambras Tradicionales
Why is it significant?
Llega a la Placeta de los Liños en pleno Camino del Sacromonte, el epicentro festivo de las legendarias zambras gitanas. La palabra «zambra» procede del término árabe zamra, que designaba una fiesta morisca con música de flautas y tamboriles celebrada con motivo de desposorios campesinos.
Key Facts
| Place | Placeta de los Liños y Zambras Tradicionales |
|---|---|
| Address | Camino del Sacromonte 42, 18010 Granada, Spain |
| Geo Coordinates | 37.18220, -3.58400 |
| Part of Walk | El Sacromonte Gitano: Cuevas de la Zambra, Valle del Darro y Abadía |
| Generated | Generated |
Llega a la Placeta de los Liños en pleno Camino del Sacromonte, el epicentro festivo de las legendarias zambras gitanas. La palabra «zambra» procede del término árabe zamra, que designaba una fiesta morisca con música de flautas y tamboriles celebrada con motivo de desposorios campesinos. Tras la expulsión de los moriscos en el siglo dieciséis, las comunidades gitanas que se asentaron en estas laderas rocosas adoptaron estas danzas nupciales andalusíes, fusionándolas con su propio temperamento, quejío y ritmo flamenco, creando un ritual dancístico y festivo único en el mundo que se transmitió oralmente de generación en generación.
Contempla la entrada de las cuevas emblemáticas de esta plazoleta, como las de dinastías ilustres del arte jondo entre las que destacan los Maya, los Heredia y Curro Albaicín. Al cruzar el quicio de una zambra te adentras en una galería abovedada de paredes encaladas adornada de suelo a techo con cientos de cazuelas de cobre reluciente, platos de cerámica de Fajalauza, fotografías autografiadas de celebridades mundiales y sillas de anea donde el público se sienta a escasos centímetros de los bailaores, sintiendo el temblor de la tierra bajo el taconeo rotundo del baile.
Las zambras constan de tres bailes ceremoniales fundamentales que recrean las fases de una boda tradicional gitana: la alboreá, el medio y la cachucha. Durante el siglo veinte, figuras mundiales de la talla de Jean-Paul Sartre, Salvador Dalí, Ingrid Bergman o los miembros de The Beatles subieron fascinados a estas cuevas para experimentar la emoción telúrica del duende flamenco a la luz de los candiles de aceite y las velas de cera perfumada que iluminaban las bóvedas de cal.
Fíjate en los zócalos de azulejos policromados: muchas cuevas conservan inscripciones dedicadas a grandes figuras de la época dorada como la mítica bailaora Carmen Amaya.
Asciende por el sendero que sube hacia el Barranco de los Negros para visitar el Museo Cuevas del Sacromonte.