Paseo del Rey Chico e Inicio del Camino del Avellano
Why is it significant?
Sitúate en el inicio del Paseo del Rey Chico, justo en la confluencia donde la Cuesta de los Chinos desciende desde las murallas de la Alhambra hacia el cauce sonoro del río Darro.
Key Facts
| Place | Paseo del Rey Chico e Inicio del Camino del Avellano |
|---|---|
| Address | Paseo del Rey Chico s/n, 18010 Granada, Spain |
| Geo Coordinates | 37.17850, -3.58620 |
| Part of Walk | El Sacromonte Gitano: Cuevas de la Zambra, Valle del Darro y Abadía |
| Generated | Generated |
Sitúate en el inicio del Paseo del Rey Chico, justo en la confluencia donde la Cuesta de los Chinos desciende desde las murallas de la Alhambra hacia el cauce sonoro del río Darro. Este rincón umbrío, flanqueado por altos chopos y avellanos silvestres, marca el arranque del poético Camino del Avellano, el sendero peatonal que bordea la falda norte del Cerro del Sol. Los granadinos llaman a este paraje el corazón secreto del valle fluvial, donde la naturaleza agreste convive con los vestigios hidráulicos medievales de molinos harineros y acequias andalusíes que canalizaban el agua viva.
Levanta la mirada hacia el imponente acantilado de roca arenisca que se yergue al otro lado del río: allí contemplarás las torres almenadas del Generalife y la silueta escarpada de la colina de la Sabika alzándose verticalmente sobre el bosque. El aire en esta orilla es siempre húmedo y perfumado por el aroma del laurel silvestre, la madreselva y el musgo que tapiza los cantos rodados del cauce, ofreciendo un remanso de tranquilidad previo al bullicio de las cuevas gitanas.
El río que discurre a tus pies era conocido por los romanos como Dauro, derivado de la expresión latina dat aurum o «da oro», pues sus arenas aluviales contenían pepitas de oro de gran pureza arrastradas desde las cumbres de Sierra Nevada. Hasta principios del siglo veinte no era raro encontrar a humildes bateadores con cuencos de madera buscando restos del codiciado metal en sus remansos.
Escucha con atención el rumor continuo de la corriente: los poetas árabes de Granada aseguraban que el Darro cantaba canciones de amor para halagar a la bella colina del Sacromonte.
Echa a andar por el sendero empedrado en dirección este siguiendo la ribera del río hasta alcanzar la romántica Fuente del Avellano.