Aljibe del Rey y las Murallas Ziríes
Why is it significant?
Llega a la Placeta del Cristo de las Azucenas para penetrar en el Carmen del Aljibe del Rey, sede del Centro de Interpretación del Agua y de la Fundación AguaGranada.
Key Facts
| Place | Aljibe del Rey y las Murallas Ziríes |
|---|---|
| Address | Placeta del Cristo de las Azucenas s/n, 18010 Granada, Spain |
| Geo Coordinates | 37.18330, -3.59470 |
| Part of Walk | El Albaicín Secreto: Laberinto Andalusí, Aljibes y Cármenes Históricos |
| Generated | Generated |
Llega a la Placeta del Cristo de las Azucenas para penetrar en el Carmen del Aljibe del Rey, sede del Centro de Interpretación del Agua y de la Fundación AguaGranada. Oculto bajo un frondoso jardín tradicional de cipreses, mirtos, laureles y parras se encuentra el Aljibe del Rey, la cisterna pública más colosal de toda la Granada andalusí, construida en el siglo once bajo la dinastía zirí para abastecer de agua a los palacios reales de la colina. Este prodigio de la ingeniería hidráulica medieval cuenta con una capacidad asombrosa de trescientos metros cúbicos de agua.
Desciende al interior de la cisterna para maravillarte ante su arquitectura monumental: cuatro naves paralelas divididas por robustos pilares de piedra sostienen bóvedas de cañón iluminadas tenuemente, reflejándose en las aguas cristalinas con una serenidad sobrecogedora. El aljibe recibía el agua de manera continua a través de un ramal subterráneo de la Acequia de Aynadamar, transportada desde los manantiales de Alfacar a más de diez kilómetros de distancia, salvando barrancos mediante acueductos y sifones de plomo.
En la Granada medieval existían más de veintiocho aljibes públicos repartidos estratégicamente por todo el Albaicín, asegurando que ninguna vivienda estuviera a más de cien pasos de una fuente de agua potable gratuita. Esta cultura del agua, sacralizada por el Islam como don divino y fuente de vida, convirtió a Granada en la urbe más salubre y verde de la Europa medieval, complementada por una red de aguadores con burros que distribuían cántaros a domicilio.
Fíjate en el grueso mortero rojizo impermeabilizante que recubre los muros: es una mezcla ancestral de cal grasa, arena y polvo de cerámica machacada que no ha dejado escapar una sola gota en mil años.
Sal a la calle del Agua y avanza hacia el este para cruzar el legendario arco de la Puerta de las Pesas hacia la Plaza Larga.