Plaça del Sol: el salón de Gràcia
Why is it significant?
Sal al centro de la plaza y mira alrededor: un gran espacio abierto de piedra, rodeado de casas de cuatro o cinco pisos con balcones y terrazas en los bajos. De día es tranquila, casi soñolienta; en las noches de verano se llena de gente sentada en el suelo, charlando hasta muy tarde.
Key Facts
| Place | Plaça del Sol: el salón de Gràcia |
|---|---|
| Address | Plaça del Sol, 08012 Barcelona, Spain |
| Geo Coordinates | 41.40160, 2.15670 |
| Part of Walk | Gràcia, el pueblo dentro de Barcelona: plazas, la Casa Vicens y la Plaça del Diamant |
| Generated | Generated |
Sal al centro de la plaza y mira alrededor: un gran espacio abierto de piedra, rodeado de casas de cuatro o cinco pisos con balcones y terrazas en los bajos. De día es tranquila, casi soñolienta; en las noches de verano se llena de gente sentada en el suelo, charlando hasta muy tarde.
La Plaça del Sol es el salón de estar de Gràcia. Aquí no hay grandes monumentos que ver: lo que se viene a ver es a la gente. En un barrio de calles estrechas y pisos pequeños, la vida siempre se ha hecho en las plazas, y Gràcia tiene muchas, más que casi cualquier otro rincón de Barcelona.
La plaza que ves es hija de una época muy concreta. En los años ochenta, con los primeros ayuntamientos democráticos, Barcelona se lanzó a recuperar el espacio público con plazas nuevas o rehechas, muchas de ellas plazas duras, de piedra y casi sin jardín; era la época en que el arquitecto Oriol Bohigas dirigía el urbanismo de la ciudad. Bajo esta se construyó un aparcamiento, y su diseño despertó polémica: hubo quien la encontró fría y desnuda. Con los años, los vecinos se la han apropiado por completo.
Esa vida tiene su cara menos amable. Para quien vive en los balcones de alrededor, el murmullo de cientos de personas hasta la madrugada es un problema serio, y el equilibrio entre la fiesta y el descanso es un debate eterno en Gràcia. Por eso, si vienes de noche, recuerda que por encima de tu cabeza hay gente intentando dormir.
En agosto, durante la Festa Major, esta plaza suele convertirse en uno de los grandes escenarios de conciertos del barrio. Y si buscas su cara más amable, ven un domingo por la mañana, cuando la plaza es de los niños, de los perros y de los vecinos que bajan a por el pan. Ahora te queda la última parada. Baja por las calles hacia el sur, hasta una plaza presidida por una torre con un reloj: el lugar donde Gràcia, literalmente, tocó a rebato.