Estambul Otomano y Bizantino: Santa Sofía, la Mezquita Azul y el Gran Bazar

El cruce de dos mundos entre el Bósforo y el Cuerno de Oro—desde mosaicos dorados bizantinos hasta palacios de sultanes y bazares de especias

Istanbul · 7 stops · 10 min audio · Generated

  1. 1. Santa Sofía: La Sabiduría Sagrada de Justiniano

    Sultan Ahmet, Ayasofya Meydanı No:1, 34122 Fatih/İstanbul

    Párate en la amplia explanada ajardinada de Sultanahmet y contempla la monumental silueta ocre y rojiza de Santa Sofía, con sus cuatro minaretes apuntando al cielo de Estambul. Consagrada en el año quinientos treinta y siete por el emperador bizantino Justiniano el Grande, esta obra maestra de los matemáticos Isidoro de Mileto y Antemio de Tralles fue la iglesia cristiana más grande del mundo durante casi mil años.

    Al entrar bajo la nave principal, alza los ojos hacia la colosal cúpula suspendida a cincuenta y seis metros de altura sobre cuarenta ventanas arqueadas. El historiador contemporáneo Procopio de Cesarea escribió asombrado que la cúpula no parecía descansar sobre muros de piedra maciza, sino colgar del cielo sostenida por una cadena de oro invisible.

    La leyenda cuenta que cuando Justiniano contempló por primera vez el templo terminado, exclamó con orgullo desbordante: ¡Salomón, te he vencido! En mil cuatrocientos cincuenta y tres, el sultán otomano Mehmed el Conquistador cabalgó hasta aquí tras tomar la ciudad, espolvoreó tierra sobre su turbante en señal de humildad y convirtió la basílica en mezquita.

    Cruza los jardines hacia las seis agujas de la Mezquita Azul.

  2. 2. La Mezquita Azul (Sultanahmet): El Bosque de Azulejos de Iznik

    Sultan Ahmet, Atmeydanı Cd. No:7, 34122 Fatih/İstanbul

    Entra en el patio porticado de mármol de la Mezquita Azul y admira la cascada armónica de cúpulas y semicúpulas que culminan en seis esbeltos minaretes. Construida entre mil seiscientos nueve y mil seiscientos dieciséis por orden del joven sultán Ahmed Primero, fue diseñada por el arquitecto Sedefkâr Mehmed Ağa, discípulo del legendario maestro Mimar Sinan.

    La mezquita debe su sobrenombre popular occidental a los más de veinte mil azulejos de cerámica vidriada hechos a mano en Iznik que revisten sus galerías altas, decorados con más de cincuenta variaciones del motivo del tulipán, cipreses y rosas en tonos turquesa y azul cobalto.

    La construcción de seis minaretes desató un mayúsculo escándalo religioso en todo el mundo musulmán, ya que en aquella época solo la Gran Mezquita de La Meca poseía seis torres. Para aplacar a los clérigos, el sultán Ahmed financió de su propio bolsillo la construcción de un séptimo minarete en La Meca antes de inaugurar su templo.

    Sal al espacio abierto adyacente del antiguo Hipódromo de Constantinopla.

  3. 3. El Hipódromo de Constantinopla y el Obelisco de Teodosio

    Binbirdirek, Sultan Ahmet Parkı No:2, 34122 Fatih/İstanbul

    Párate en el paseo adoquinado que marca el trazado de la pista de carreras del antiguo Hipódromo de Constantinopla. Durante más de mil años, este colosal circo con capacidad para cien mil personas fue el centro político y pasional de Bizancio, donde las multitudes rugían animando a las facciones rivales de aurigas: los Azules y los Verdes.

    Detente ante el formidable monolito de granito rosa que se alza en el centro: es el Obelisco de Teodosio. Tallado en Egipto en el siglo quince antes de Cristo para el faraón Tutmosis Tercero en el templo de Karnak en Luxor, fue transportado por el Nilo y el Mediterráneo y erigido en este hipódromo por el emperador Teodosio en el año trescientos noventa.

    Unos pasos más adelante verás la Columna Serpentina de bronce, traída del Templo de Apolo en Delfos para celebrar la victoria griega sobre los persas en la batalla de Platea en el cuatrocientos setenta y nueve antes de Cristo. En este hipódromo estalló en el año quinientos treinta y dos la revuelta de Niká, que casi destrona a Justiniano hasta que la emperatriz Teodora le impidió huir proclamando que la púrpura real era el más bello sudario.

    Camina hacia el norte y desciende a las sombras subterráneas de la Cisterna Basílica.

  4. 4. La Cisterna Basílica: El Palacio Sumergido y las Medusas

    Alemdar, Yerebatan Cd. 1/3, 34110 Fatih/İstanbul

    Baja los cincuenta y dos escalones de piedra hacia la fresca penumbra de la Cisterna Basílica, conocida en turco como Yerebatan Sarayı, el Palacio Sumergido. Ante tus ojos se extiende una catedral subterránea inundada, donde trescientas treinta y seis columnas de mármol de nueve metros de altura sostienen bóvedas de ladrillo reflejadas en las aguas oscuras donde nadan carpas doradas.

    Construida por el emperador Justiniano en el año quinientos treinta y dos tras la revuelta de Niká, esta cisterna almacenaba hasta ochenta mil metros cúbicos de agua dulce transportada por acueductos desde los bosques de Belgrado a diecinueve kilómetros de distancia, garantizando el suministro al Gran Palacio de Constantinopla durante los asedios enemigos.

    Camina por las pasarelas elevadas hasta la esquina noroeste: allí descubrirás dos columnas cuyas bases están formadas por dos gigantescas cabezas de Medusa de mármol del siglo cuatro. Una colocada de lado y la otra boca abajo, dispuestas intencionadamente así por los constructores para neutralizar la temida mirada petrificante de la bestia mitológica.

    Sal al aire libre y camina hacia la monumental Puerta Imperial del Palacio de Topkapi.

  5. 5. Palacio de Topkapi: La Corte de los Sultanes y el Serrallo

    Cankurtaran, 34122 Fatih/İstanbul

    Párate ante la monumental Puerta de la Acogida flanqueada por dos torres octogonales almenadas en el Palacio de Topkapi. Durante cuatrocientos años, desde la caída de Constantinopla hasta el siglo diecinueve, este laberinto de patios ajardinados, pabellones de azulejos y quioscos dorados sobre el promontorio del Serrallo fue el corazón supremo del Imperio Otomano.

    En el segundo patio se reunía el Consejo Imperial o Diván, donde los visires debatían la política de un imperio que abarcaba tres continentes. El sultán escuchaba las sesiones oculto tras una celosía dorada en la pared; los ministros nunca sabían si el soberano estaba presente observando sus palabras.

    Más allá se oculta el misterioso Harén, un laberinto de cuatrocientas estancias donde residían las esposas, concubinas y la poderosa Valide Sultan, la reina madre. En la sala del Tesoro brilla el Diamante del Cucharero de ochenta y seis quilates y la Daga de Topkapi con tres esmeraldas colosales.

    Desciende hacia el oeste por la histórica calle de Divan Yolu hacia las puertas del Gran Bazar.

  6. 6. El Gran Bazar (Kapalıçarşı): El Laberinto de las Cuatro Mil Tiendas

    Beyazıt, Kalpakçılar Cd. No:22, 34126 Fatih/İstanbul

    Cruza el arco triunfal de la Puerta Nuruosmaniye y sumérgete en el zumbido vibrante del Gran Bazar, el Kapalıçarşı o mercado cubierto. Iniciado en mil cuatrocientos sesenta y uno bajo Mehmed el Conquistador, este descomunal laberinto comercial abarca sesenta y una calles cubiertas y más de cuatro mil tiendas donde el aroma a café turco, cuero curtido y té de manzana llena el aire.

    Cada gremio tenía tradicionalmente su propia calle abovedada: joyeros de oro fino, alfombristas de seda de Anatolia, calígrafos y latoneros. Fíjate en los techos abovedados pintados con motivos florales y las pequeñas cúpulas que iluminan los pasillos; en su apogeo, el bazar albergaba mezquitas, fuentes públicas, bancos y baños termales propios.

    En el corazón del complejo se alza el İç Bedesten, el mercado interior de piedra maciza con gruesas puertas de hierro que se cerraban cada noche con cerrojos imperiales para custodiar las joyas y sedas más valiosas del comercio de la Ruta de la Seda.

    Sal por la puerta norte y baja la empinada cuesta comercial hacia el Bazar de las Especias junto al mar.

  7. 7. El Bazar de las Especias y el Cuerno de Oro: Aromas de Oriente

    Rüstem Paşa, Erzak Ambarı Sok. No:92, 34116 Fatih/İstanbul

    Pisa las losas de piedra bajo la galería en forma de ele del Bazar de las Especias, conocido como Mısır Çarşısı o Bazar Egipcio. Construido en mil seiscientos sesenta y cuatro como parte de la Mezquita Nueva, este mercado se financió con los aranceles recaudados sobre las mercancías procedentes del virreinato otomano de Egipto.

    Inspira profundamente el torbellino de aromas que flota bajo los arcos abovedados: canela en rama, cardamomo, azafrán persa, té de jazmín y montículos multicolores de lokum o delicias turcas espolvoreadas con azúcar glas y pistachos de Gaziantep. Durante siglos, las caravas que llegaban de la India y las islas de las Especias descargaban aquí sus sacos.

    Al salir a la plaza de Eminönü, contempla las aguas del Cuerno de Oro y las gaviotas volando sobre los barcos pesqueros donde se cocina el balık ekmek, el tradicional bocadillo de pescado fresco a la plancha, con la Torre de Gálata vigilando en la otra orilla.

    Contempla el atardecer tiñendo de oro las mezquitas sobre el Bósforo. Has recorrido la encrucijada inmortal donde Oriente y Occidente se funden en una sola alma.