Puente del Reino y las Gárgolas de Bronce
Why is it significant?
Alza la mirada hacia las cuatro imponentes criaturas aladas de bronce oscuro que montan guardia en los extremos de este viaducto monumental.
Key Facts
| Place | Puente del Reino y las Gárgolas de Bronce |
|---|---|
| Address | Gran Via del Marqués del Túria, 46005 València, Spain |
| Geo Coordinates | 39.46080, -0.35750 |
| Part of Walk | El Jardín del Turia y los Puentes Históricos de Valencia: Del Gótico a Calatrava |
| Generated | Generated |
Alza la mirada hacia las cuatro imponentes criaturas aladas de bronce oscuro que montan guardia en los extremos de este viaducto monumental. Conocido unánimemente por los valencianos como el Puente de las Gárgolas, el Puente del Reino fue proyectado por el ingeniero de caminos Salvador Monleón Cremades e inaugurado solemnemente en diciembre de 1999. Con sus doscientos veinte metros de longitud sobre el antiguo cauce del río Turia, ostenta el récord de ser el puente más largo de toda la capital, uniendo la señorial Gran Vía del Marqués del Turia con la moderna avenida de Francia.
Las cuatro gárgolas colosales que flanquean sus accesos alcanzan más de cuatro metros de altura y pesan cada una cerca de tres toneladas de bronce fundido a la cera perdida. Fueron modeladas por el célebre escultor Juan Martí con una estética fantástica y expresionista que bebe tanto de los bestiarios góticos medievales de la Lonja de la Seda como de las líneas estilizadas del art déco de entreguerras. Sus garras afiladas, alas membranosas desplegadas y rostros fieros parecen vigilar el incesante tráfico urbano como guardianes mitológicos de la urbe.
La ornamentación del viaducto rinde un homenaje integral a la edad dorada de la forja levantina. Sus elegantes farolas de fundición de hierro reproducen sinuosos motivos florales y tallos vegetales inspirados en el modernismo botánico de principios del novecientos. Cuando cae el atardecer y las luminarias se encienden, la silueta oscura de las bestias recortadas contra el cielo anaranjado parece cobrar vida cinematográfica.
Fíjate en los zócalos de piedra pulida bajo cada gárgola: fueron diseñados por los ingenieros con inclinaciones aerodinámicas y juntas elásticas especiales para amortiguar las vibraciones continuadas provocadas por el tráfico rodado, garantizando que el peso de tres toneladas de cada escultura permanezca inalterable ante cualquier temporal de viento de levante.
Avanza unos cuatrocientos metros hacia el este hasta llegar al Puente de Monteolivete, donde el río dialoga con la vanguardia.