L'Oceanogràfic y los Nenúfares de Félix Candela
Why is it significant?
Concluye tu travesía vanguardista frente a las fascinantes cubiertas paraboloides del edificio de acceso a L'Oceanogràfic de Valencia. Inaugurado en diciembre de 2002, este parque marino de más de ciento diez mil metros cuadrados es el mayor acuario de Europa.
Key Facts
| Place | L'Oceanogràfic y los Nenúfares de Félix Candela |
|---|---|
| Address | Carrer d'Eduardo Primo Yúfera 1B, 46013 València, Spain |
| Geo Coordinates | 39.45280, -0.34250 |
| Part of Walk | La Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia: La Vanguardia de Calatrava |
| Generated | Generated |
Concluye tu travesía vanguardista frente a las fascinantes cubiertas paraboloides del edificio de acceso a L'Oceanogràfic de Valencia. Inaugurado en diciembre de 2002, este parque marino de más de ciento diez mil metros cuadrados es el mayor acuario de Europa. A diferencia de los edificios vecinos de Calatrava, el diseño de estas cubiertas fue obra del legendario arquitecto hispanomexicano Félix Candela. Su estructura imita de forma genial los pétalos curvos de una flor de nenúfar flotando sobre la superficie de una laguna salina. Con apenas unos centímetros de espesor, las láminas de hormigón armado de Candela demuestran una perfección estructural y una ligereza casi milagrosas.
Observa la majestuosa ligereza de los techos en forma de paraguas invertidos o paraboloides hiperbólicos: Félix Candela, maestro indiscutible de las cáscaras de hormigón en el siglo veinte, culminó aquí su última gran obra póstuma antes de fallecer. Bajo tierra se despliegan diez pabellones submarinos que reproducen los principales ecosistemas marinos del planeta, desde el Ártico hasta el Mar Rojo. Un túnel de cristal submarino de setenta metros de longitud permite caminar bajo el vientre de imponentes tiburones toro y rayas gigantescas. En el delfinario, uno de los más grandes del mundo, y en el pabellón de belugas árticas se desarrollan punteros programas internacionales de conservación y biología marina.
El agua salada que alimenta los más de cuarenta millones de litros de los acuarios se bombea directamente desde el cercano mar de la Malvarrosa. Tras ser captada a varios cientos de metros de la costa, se somete a rigurosos procesos de microfiltración y control de temperatura para asegurar el bienestar de los animales. El complejo cuenta con un restaurante submarino circular donde los comensales cenan rodeados por más de diez mil peces que nadan tras vidrios panorámicos. Es el broche de oro insuperable a una caminata que une el alma milenaria del Turia con los hitos arquitectónicos más audaces del siglo veintiuno.
Toca el borde exterior de la cubierta de hormigón del nenúfar: apenas tiene unos seis centímetros de grosor, un prodigio de la ingeniería de cascarones finos.
Tómate unos minutos para relajarte junto a los estanques salinos y contempla cómo el sol del atardecer tiñe de dorado las cúpulas de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia.