Subida Panorámica al Monte de los Capuchinos

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Suba con paso pausado por el serpenteante sendero empedrado que trepa hacia la cima del Monte de los Capuchinos, resguardado por la fresca sombra de tilos, castaños y robles centenarios.

Key Facts

PlaceSubida Panorámica al Monte de los Capuchinos
AddressVia Giardino 2, 10131 Turin, Italy
Geo Coordinates45.06000, 7.69800
Part of WalkLa Mole Antonelliana, los Murazzi y Gran Madre: A Orillas del Po al Mirador Alpino
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Suba con paso pausado por el serpenteante sendero empedrado que trepa hacia la cima del Monte de los Capuchinos, resguardado por la fresca sombra de tilos, castaños y robles centenarios. Con cerca de trescientos metros de altitud sobre el nivel del mar, este cerro estratégico fue llamado antiguamente Monte Bastia por el baluarte medieval que custodiaba el vado sobre las aguas del Po. En 1583, el duque Carlos Manuel I de Saboya donó la colina a los frailes capuchinos para que erigieran un convento y santuario, colocando a Turín bajo la protección de la Virgen. A medida que avanza ladera arriba, los claros entre los árboles regalan vistas sobrecogedoras sobre la ciudad: en cada revuelta el panorama se expande, revelando la cuadrícula de las avenidas barrocas, la traza recta de Via Po y la puntiaguda silueta de la Mole Antonelliana recortándose contra el perfil alpino. Peregrinos y paseantes han hollado esta cuesta durante más de cuatrocientos años, disfrutando de un remanso boscoso a un paso del centro.

Fíjese en los recios muros de contención de ladrillo y piedra: durante el célebre asedio de Turín de 1640, tropas saboyanas y sitiadores franceses libraron cruentos combates cuerpo a cuerpo en estas laderas para hacerse con el control de este bastión natural sobre el valle.

Cuenta la tradición religiosa que cuando los asaltantes franceses penetraron en el templo en 1640, una llama milagrosa brotó del sagrario, cegando a los atacantes y salvando a la comunidad franciscana del pillaje.

Advierta el sosiego que envuelve el camino conforme se acerca a la cima: el bullicio de los automóviles se disipa, dejando paso al murmullo de las hojas mecidas por el viento y al eco de campanas lejanas.

Dé los últimos pasos para alcanzar la barandilla del mirador panorámico en el Piazzale Monte dei Cappuccini.