Murazzi del Po y Antiguos Embarcaderos
Why is it significant?
Descienda por las anchas rampas de piedra de Luserna para pisar el pavimento fluvial de los Murazzi del Po, las recias defensas de sillería que protegen la ribera occidental de Turín contra las crecidas primaverales.
Key Facts
| Place | Murazzi del Po y Antiguos Embarcaderos |
|---|---|
| Address | Murazzi del Po 22, 10124 Turin, Italy |
| Geo Coordinates | 45.06280, 7.69480 |
| Part of Walk | La Mole Antonelliana, los Murazzi y Gran Madre: A Orillas del Po al Mirador Alpino |
| Generated | Generated |
Descienda por las anchas rampas de piedra de Luserna para pisar el pavimento fluvial de los Murazzi del Po, las recias defensas de sillería que protegen la ribera occidental de Turín contra las crecidas primaverales. Construidos a partir de 1830 por disposición municipal para encauzar el cauce y brindar amarre seguro a los barqueros, los Murazzi cuentan con una larga sucesión de naves abovedadas de ladrillo que servían antaño a carpinteros y pescadores para guardar redes, remos y botes. A partir de las décadas de 1970 y 1980, estos sótanos ribereños protagonizaron una mítica efervescencia contracultural: se transformaron en el epicentro de la música underground y la vida nocturna de Turín, albergando locales pioneros y recitales al borde del agua que dieron a conocer a formaciones como Subsonica. El murmullo perenne del río y las gaviotas sobrevolando las corrientes tejen una atmósfera única entre arqueología industrial y ocio juvenil. La ancha gradería de piedra permite sentarse junto a la orilla del agua.
Busque las marcas de riadas históricas labradas en los sillares de granito: registran las crecidas extremas del Po a través de los siglos, como las catastróficas inundaciones de noviembre de 1994 y octubre de 2000, cuando el agua anegó las bóvedas hasta los antepechos de la plaza.
Hasta los albores del siglo veinte funcionaban en los Murazzi los baños flotantes: elegantes pabellones de madera anclados en medio del cauce donde los turineses acudían a bañarse en las frescas aguas alpinas durante el riguroso estío.
Admire al atardecer el reflejo dorado de la Mole Antonelliana temblando sobre la superficie fluvial: la perspectiva a ras de agua desde estos muelles regala una de las miradas más románticas de Turín.
Suba al arranque del puente de piedra para atravesar los cinco arcos monumentales del Puente Víctor Manuel I.