Palacio Real de Turín y Jardines Reales
Why is it significant?
Alce la mirada hacia la sobria e imponente fachada clásica en revoque claro del Palacio Real de Turín, la residencia oficial de la dinastía de Saboya hasta el traslado de la capital a Florencia y más tarde a Roma.
Key Facts
| Place | Palacio Real de Turín y Jardines Reales |
|---|---|
| Address | Piazzetta Reale 1, 10122 Turin, Italy |
| Geo Coordinates | 45.07320, 7.68650 |
| Part of Walk | Palacio Real, Sábana Santa y Cuadrilátero Romano: Los Orígenes Imperiales de Turín |
| Generated | Generated |
Alce la mirada hacia la sobria e imponente fachada clásica en revoque claro del Palacio Real de Turín, la residencia oficial de la dinastía de Saboya hasta el traslado de la capital a Florencia y más tarde a Roma. Construido a partir de 1646 para la regente Cristina de Francia sobre planos de Amedeo di Castellamonte, este inmenso palacio fue concebido como una verdadera máquina de representación cortesana, protegido hacia la plaza pública por una verja monumental de hierro forjado ornamentada con las estatuas ecuestres en bronce de los Dioscuros Cástor y Pólux esculpidas por Pelagio Palagi. Tras cruzar el portal de honor se accede al patio solemne y a los apartamentos dorados donde trabajaron los mejores maestros decoradores de Europa, destacando el ebanista Pietro Piffetti con sus taraceas de marfil y concha de tortuga, y el pintor Daniel Seiter en la galería regia. Al fondo se extienden los amplios Jardines Reales trazados por André Le Nôtre junto a las murallas defensivas.
Contemple la perspectiva geométrica de los Jardines Reales: André Le Nôtre trazó en 1697 parterres regulares, amplias avenidas arboladas y fuentes con esculturas mitológicas, creando un oasis cortesano de inspiración versallesca que se extendía originariamente hasta los bastiones militares de la ciudad.
El palacio acoge la Real Armería, una de las colecciones de armas históricas más valiosas del mundo, fundada en 1837 por el rey Carlos Alberto con ricas armaduras de torneo medievales y la espada de san Mauricio.
Escuche la quietud del patio de honor: generaciones de reyes y embajadores extranjeros fueron recibidos aquí al son de trompetas de gala durante las recepciones de la corte turinesa.
Salga a la Piazzetta Reale y gire a la derecha para contemplar la asombrosa cúpula de la Real Iglesia de San Lorenzo.