Pasarela Marko Feingold y Cruce del Salzach
Why is it significant?
Camine sobre el flexible piso de la pasarela peatonal Marko Feingold y escuche el rumor impetuoso del río Salzach bajo sus pies. Concluida en 2001 con el nombre original de Makartsteg, esta estructura metálica suspendida conecta de forma fluida la orilla derecha con la ciudad vieja.
Key Facts
| Place | Pasarela Marko Feingold y Cruce del Salzach |
|---|---|
| Address | Marko-Feingold-Steg, 5020 Salzburg, Austria |
| Geo Coordinates | 47.80150, 13.04300 |
| Part of Walk | Jardines de Mirabell, Neustadt y Mülln: Palacios de Recreo y Tradición Cervecera |
| Generated | Generated |
Camine sobre el flexible piso de la pasarela peatonal Marko Feingold y escuche el rumor impetuoso del río Salzach bajo sus pies. Concluida en 2001 con el nombre original de Makartsteg, esta estructura metálica suspendida conecta de forma fluida la orilla derecha con la ciudad vieja. En sus mallas de acero inoxidable brillan miles de candados de colores grabados por parejas como promesa de amor eterno.
En 2020, el Ayuntamiento de Salzburgo decidió rebautizar el puente en honor a Marko Feingold, fallecido a la edad de ciento seis años. Feingold sobrevivió a cuatro campos de concentración nazis, entre ellos Auschwitz y Dachau, dedicando su larga vida de posguerra a la concordia y presidiendo la Comunidad Israelita de Salzburgo. La pasarela honra su memoria como símbolo de dignidad humana y tolerancia.
Desde el centro del puente se disfruta de una magnífica vista despejada de la Fortaleza de Hohensalzburg sobre los campanarios góticos y barrocos. El río Salzach, cuyo nombre evoca la sal que bajaba por su corriente, fue el gran canal mercantil que sustentó la riqueza salzburguesa durante un milenio. Barcazas planas de madera navegaban estas aguas transportando el oro blanco hacia Baviera. Los detalles ornamentales de la fachada y los muros históricos continúan fascinando a viajeros y amantes de la historia por igual. Un pausado recorrido por estos callejones revela la maestría con la que la ciudad ha protegido su invaluable legado monumental a través de los siglos.
Debido al considerable peso de los candados, los técnicos municipales inspeccionan periódicamente los tensores para garantizar la seguridad de la estructura. Sin embargo, esta costumbre se ha consolidado como un entrañable símbolo del espíritu acogedor de la ciudad de Mozart. Los viajeros se detienen gustosos para contemplar la puesta de sol sobre las cumbres alpinas. Generaciones de ciudadanos han moldeado este rincón singular y han transmitido sus cautivadoras crónicas a las nuevas generaciones.
Llegue a la orilla derecha y avance aguas abajo siguiendo el arbolado paseo fluvial del Franz-Josefs-Kai.