Anfiteatro de las Tres Galias y el Altar Federal
Why is it significant?
Párese frente a los venerables sillares de piedra semicirculares del Anfiteatro de las Tres Galias, el monumento arqueológico más antiguo de Lyon y de toda la Galia romana.
Key Facts
| Place | Anfiteatro de las Tres Galias y el Altar Federal |
|---|---|
| Address | Rue des Tables Claudiennes 1, 69001 Lyon, France |
| Geo Coordinates | 45.77070, 4.83050 |
| Part of Walk | Croix-Rousse y la Colina de los Canuts: Tejedores de Seda, Traboules Secretos y el Gran Mural |
| Generated | Generated |
Párese frente a los venerables sillares de piedra semicirculares del Anfiteatro de las Tres Galias, el monumento arqueológico más antiguo de Lyon y de toda la Galia romana. Erigido en el año 19 de nuestra era por el magistrado galo Caius Julius Rufus bajo el reinado del emperador Tiberio, este majestuoso recinto con capacidad original para veinte mil espectadores fue construido expresamente para acoger la asamblea anual del Concilio de las Tres Galias, donde los delegados de sesenta naciones galas se reunían cada primer día de agosto para rendir culto a Roma y al emperador ante el Altar de Roma y Augusto. Pero este santuario cívico también guarda una memoria trágica e indeleble: en el verano del año 177 de nuestra era, en esta misma arena ensangrentada, fueron arrojados a las fieras los primeros mártires cristianos de las Galias, entre ellos la joven esclava Blandina y el anciano obispo Potino, cuyas muertes heroicas sellaron el triunfo espiritual del cristianismo. Los restos de la cávea y el podio de piedra se funden hoy pacíficamente con el caserío de la Croix-Rousse. La brisa silba entre los muretes antiguos.
Mire la inscripción grabada en la piedra del podio: atestigua con claridad que el anfiteatro fue financiado enteramente por un ciudadano de origen galo, prueba del alto grado de integración de las élites nativas en el Imperio romano.
Las famosas Tablas Claudianas que transcriben el discurso imperial del emperador Claudio en el año 48 fueron halladas en 1528 a escasos metros de aquí, enterradas en un huerto cercano a este anfiteatro.
Imagine el testimonio de Santa Blandina en el año 177: la tradición relata que los leones se negaron a tocarla en la arena, obligando a los soldados romanos a rematarla a espada ante el asombro del público.
Suba hacia el noroeste por la Rue Burdeau para entrar en el romántico mirador del Jardin des Plantes.