Place du Change y el Templo Protestante
Why is it significant?
Salga al espacio abierto de la Place du Change, el epicentro financiero y comercial donde latía la economía europea durante el Renacimiento.
Key Facts
| Place | Place du Change y el Templo Protestante |
|---|---|
| Address | Place du Change 2, 69005 Lyon, France |
| Geo Coordinates | 45.76450, 4.82800 |
| Part of Walk | Fourvière y el Vieux Lyon: De Lugdunum Capital de las Galias a los Traboules Renacentistas |
| Generated | Generated |
Salga al espacio abierto de la Place du Change, el epicentro financiero y comercial donde latía la economía europea durante el Renacimiento. A lo largo de los siglos quince y dieciséis, esta concurrida plaza fue el Wall Street del continente: durante las cuatro ferias anuales francas concedidas por la Corona francesa, cambistas de moneda y banqueros florentinos, genoveses y alemanes se congregaban aquí para negociar letras de cambio y fijar las cotizaciones de las divisas internacionales. Presidiendo la plaza se alza el Temple du Change, erigido originalmente como lonja de contratación en 1653 y remodelado magistralmente entre 1747 y 1750 por el insigne arquitecto neoclásico Jacques-Germain Soufflot. Soufflot dotó a la lonja de un pórtico monumental de cuatro columnas jónicas que sostienen un frontón con relojes, consagrando un templo al comercio secular que fue transformado en 1803 bajo Napoleón en iglesia protestante reformada. Frente a la lonja se admira la Maison Thomassin del siglo catorce con sus ventanales góticos trilobulados y escudos de armas. La atmósfera mercantil de antaño aún resuena en las piedras.
Observe las dos esferas del frontón diseñado por Soufflot: el reloj de la izquierda marca la hora civil ordinaria, mientras que la esfera derecha indica la fecha del calendario y la ecuación del tiempo solar, dato crucial para los banqueros de la época.
En esta plaza nació el concepto moderno de la letra de cambio negociable, que permitía a los comerciantes transferir sumas astronómicas de dinero por Europa mediante simples pagarés sin transportar pesadas monedas de oro y plata.
Escuche los ecos entre las fachadas de sillar: durante las ferias renacentistas se hablaban simultáneamente más de veinte lenguas y dialectos mercantiles mientras se transaban sedas de Oriente y lanas de Flandes.
Camine hacia el norte por la estrecha Rue Juiverie para descubrir la galería diseñada por Philibert Delorme.