Montée du Gourguillon y la Calzada Medieval Empedrada
Why is it significant?
Pise con paso firme los cantos rodados de la Montée du Gourguillon, una de las arterias medievales más antiguas, escarpadas y evocadoras de Lyon.
Key Facts
| Place | Montée du Gourguillon y la Calzada Medieval Empedrada |
|---|---|
| Address | Montée du Gourguillon 1, 69005 Lyon, France |
| Geo Coordinates | 45.75850, 4.82550 |
| Part of Walk | Fourvière y el Vieux Lyon: De Lugdunum Capital de las Galias a los Traboules Renacentistas |
| Generated | Generated |
Pise con paso firme los cantos rodados de la Montée du Gourguillon, una de las arterias medievales más antiguas, escarpadas y evocadoras de Lyon. Siguiendo el trazado exacto de una calzada prerromana que trepaba desde la orilla del Saona hasta el corazón de Lugdunum, este angosto callejón desciende más de cincuenta metros de desnivel en apenas cuatrocientos metros de sinuoso recorrido. La calzada está escoltada por residencias de los siglos catorce y quince admirablemente preservadas, dotadas de plantas superiores en voladizo con entramados de vigas de roble, arcos de piedra labrada y antiguos pozos comunitarios en recovecos sombríos. Su sonoro nombre deriva del latín gurgulio, que reproduce el gorgoteo estruendoso del agua de lluvia que bajaba torrencialmente por la canaleta central durante los chubascos de otoño. Caminar entre estos muros centenarios traslada de inmediato a la época gremial de la Edad Media, lejos de la prisa y el tráfico modernos. Las piedras desgastadas bajo los pies guardan memoria de procesiones y mercaderes.
Alce la vista hacia la casa del número 2: este edificio del siglo quince con entramado de madera visto es una de las dos únicas fachadas medievales de madera que sobrevivieron a las ordenanzas que prohibieron este material tras graves incendios.
En 1305, durante la procesión de coronación del papa Clemente V, un muro de piedra cedió por el peso de la multitud, arrojando al pontífice del caballo y haciéndole perder un rubí de valor incalculable de la tiara que jamás fue hallado.
Advierta la franja central de adoquines planos de granito: fue colocada expresamente para que los caballos de tiro y las carretas de carga no resbalaran en la pronunciada pendiente.
Descienda hasta la base de la cuesta donde la calle desemboca en la coqueta Place de la Trinité.