Templo Nison-in: La Vía de los Arces y los Dos Budas Hermanados
Why is it significant?
Cruce el monumental portal exterior de madera oscura de Nison-in y contemple la magnífica perspectiva de Momiji-no-baba, la célebre Avenida de los Caballos y los Arces.
Key Facts
| Place | Templo Nison-in: La Vía de los Arces y los Dos Budas Hermanados |
|---|---|
| Address | 27 Saga Ogurayama Nisonin Monzencho, Ukyo Ward, Kyoto 616-8425, Japón |
| Geo Coordinates | 35.02160, 135.66780 |
| Part of Walk | Kioto: Arashiyama, Bosque de Bambú y Templos Zen de Sagano |
| Generated | Generated |
Cruce el monumental portal exterior de madera oscura de Nison-in y contemple la magnífica perspectiva de Momiji-no-baba, la célebre Avenida de los Caballos y los Arces. Este ancho paseo de grava volcánica se extiende en suave pendiente flanqueado por centenares de arces centenarios que en otoño forman un túnel de llamas bermellonas de fama legendaria. Al fondo del camino, los austeros muros encalados y las vigas macizas del complejo monástico evocan la sobriedad aristocrática de los antiguos retiros devocionales.
El templo fue establecido a mediados del siglo IX por orden directa del emperador Saga, y posteriormente refundado por el reverenciado maestro Honen, fundador de la escuela budista de la Tierra Pura o Jodo Shu. Su nombre singular, Nison-in o Templo de las Dos Reverencias, proviene de su altar principal, donde se veneran insólitamente dos estatuas sagradas de Buda de idéntico tamaño: Shaka Nyorai, el Buda histórico que despide al devoto de este mundo, y Amida Nyorai, que lo acoge compasivo en el Paraíso Occidental. En las mañanas brumosas de otoño, el suelo se cubre de una alfombra dorada de hojas marchitas que amortigua el sonido de las pisadas, realzando la solemne dignidad de los antiguos salones de oración.
Deténgase ante el altar dorado del Hondo para observar las dos efigies de madera talladas en el siglo XIII por la prestigiosa escuela Kei: sus rostros serenos y la finura de sus ropajes dorados trasmiten una sensación reconfortante de protección celestial.
Suba la pequeña colina lateral y haga sonar la Campana de la Felicidad tirando suavemente del tronco suspendido: el bronce emite una vibración profunda y armoniosa concebida para bendecir a uno mismo, al prójimo y a la humanidad entera.
Prosiga su camino hacia el norte por los senderos campestres de Sagano hasta la rústica verja de bambú del convento Gio-ji.