Cuesta del Chapiz y Monumento a Chorrojumo
Why is it significant?
Detén el paso en la bifurcación que separa el Albaicín del Sacromonte, frente a la expresiva escultura de bronce de Mariano Fernández Santiago, universalmente conocido por su apodo de «Chorrojumo» y autoproclamado con orgullo «Rey de los Gitanos de Granada».
Key Facts
| Place | Cuesta del Chapiz y Monumento a Chorrojumo |
|---|---|
| Address | Cuesta del Chapiz s/n, 18010 Granada, Spain |
| Geo Coordinates | 37.18180, -3.58720 |
| Part of Walk | El Sacromonte Gitano: Cuevas de la Zambra, Valle del Darro y Abadía |
| Generated | Generated |
Detén el paso en la bifurcación que separa el Albaicín del Sacromonte, frente a la expresiva escultura de bronce de Mariano Fernández Santiago, universalmente conocido por su apodo de «Chorrojumo» y autoproclamado con orgullo «Rey de los Gitanos de Granada». Nacido en 1824 y fallecido en 1906, Chorrojumo fue un personaje legendario y pintoresco de la vida granadina decimonónica, célebre por su porte aristocrático, sus patillas toreras, su chupa de terciopelo bordada con botones de filigrana de plata y su sombrero calañés de ala ancha adornado con plumas y escarapelas de terciopelo encarnado.
Contempla la estatua esculpida por el artista Juan Antonio Domínguez: el patriarca aparece con su garrota de mando en la mano y la mirada altiva orientada hacia la colina de la Alhambra. Chorrojumo se ganaba la vida guiando a los aristócratas, diplomáticos y viajeros románticos europeos que visitaban la fortaleza árabe, narrándoles con desbordante fantasía leyendas moriscas de tesoros ocultos, reyes cautivos y amores trágicos que encandilaban a los forasteros.
El rey Alfonso Doce y la emperatriz Eugenia de Montijo quedaron tan cautivados por su estampa que se fotografiaron con él, convirtiéndolo en la figura más retratada de la España romántica. Sus postales circularon por toda Europa y América, fijando para siempre el mito del gitano andaluz noble, libre y orgulloso en el imaginario colectivo mundial, inmortalizado por pintores de la Real Academia y fotógrafos pioneros.
La leyenda cuenta que Chorrojumo se apostaba cada mañana en la Puerta de las Granadas y cobraba una moneda a los turistas simplemente por dejarse mirar con su estampa imperial o por permitir que un forastero le estrechara la mano engalanada.
Toma el desvío hacia la derecha que se adentra en el corazón del Sacromonte ascendiendo por la empinada Vereda de Enmedio.