Cuarto Real de Santo Domingo y la Qhubba Real
Why is it significant?
Franquea la verja de los jardines del Cuarto Real de Santo Domingo para descubrir un tesoro arqueológico andalusí de primer orden: la antigua almunia real de al-Nayyd o de la Almojara, una finca palaciega de recreo de la dinastía almohade y de los primeros emires nazaríes erigida a mediados del…
Key Facts
| Place | Cuarto Real de Santo Domingo y la Qhubba Real |
|---|---|
| Address | Plaza de los Campos 6, 18009 Granada, Spain |
| Geo Coordinates | 37.17080, -3.59450 |
| Part of Walk | El Realejo y la Antigua Judería: Cármenes Señoriales, Santo Domingo y los Mártires |
| Generated | Generated |
Franquea la verja de los jardines del Cuarto Real de Santo Domingo para descubrir un tesoro arqueológico andalusí de primer orden: la antigua almunia real de al-Nayyd o de la Almojara, una finca palaciega de recreo de la dinastía almohade y de los primeros emires nazaríes erigida a mediados del siglo trece. Este enclave suburbano rodeado de huertas fértiles y acequias servía como residencia temporal de los soberanos musulmanes antes incluso de que se levantaran los grandes palacios cortesanos de Comares y de los Leones en la colina de la Sabika. El complejo arquitectónico representaba el arquetipo de la almunia hispanomusulmana, concebida como un refugio de deleite campestre donde los soberanos disfrutaban de la poesía, el murmullo de las acequias y la brisa vespertina.
Entra en el corazón del edificio para extasiarte ante la prodigiosa Qhubba Real, el salón ceremonial del trono: una estancia cúbica de doble altura coronada por una sobrecogedora techumbre de madera de lacería mudéjar de doce puntas, iluminada por vidrieras policromadas que tamizan la luz del sol sobre yeserías caligráficas originales del siglo trece. El arco de entrada conserva zócalos de azulejos alicatados vidriados que figuran entre los testimonios cerámicos más antiguos y refinados de Granada.
Tras la conquista cristiana de 1492, los Reyes Católicos adquirieron la propiedad y la cedieron a los frailes dominicos de Santa Cruz para ensanchar sus huertas monásticas. En el siglo diecinueve pasó a manos privadas y fue adquirido finalmente por el Ayuntamiento de Granada, que restauró el palacete y convirtió sus huertas en un apacible parque público con fuentes y rosales.
Admira el arco geminado que mira hacia los jardines: conserva restos de policromía original en tonos azul lapislázuli y rojo almagre que decoraban los motivos geométricos.
Sal del recinto ajardinado y sube por la empedrada Cuesta del Realejo hacia las faldas de la colina del Mauror.