Capilla Real y Sepulcros de los Reyes Católicos
Why is it significant?
Sitúate ante la impresionante entrada de la Capilla Real de Granada, templo mausoleo adosado a la catedral cuya construcción fue ordenada en septiembre de 1504 por la reina Isabel la Católica en su testamento dictado en Medina del Campo, eligiendo Granada como morada final de sus restos y los de su…
Key Facts
| Place | Capilla Real y Sepulcros de los Reyes Católicos |
|---|---|
| Address | Calle Oficios s/n, 18001 Granada, Spain |
| Geo Coordinates | 37.17640, -3.59930 |
| Part of Walk | Centro Histórico de Granada: Catedral Renacentista, Capilla Real y San Jerónimo |
| Generated | Generated |
Sitúate ante la impresionante entrada de la Capilla Real de Granada, templo mausoleo adosado a la catedral cuya construcción fue ordenada en septiembre de 1504 por la reina Isabel la Católica en su testamento dictado en Medina del Campo, eligiendo Granada como morada final de sus restos y los de su esposo Fernando de Aragón para perpetuar el triunfo definitivo de la Reconquista. Erigida entre 1504 y 1521 bajo la dirección del maestro Enrique Egas, la capilla es la obra cumbre del gótico flamígero isabelino en Andalucía.
Entra en el crucero y contempla los monumentales sepulcros de mármol blanco de Carrara labrados por los mejores escultores renacentistas: el de los Reyes Católicos, esculpido con un realismo conmovedor por el florentino Domenico Fancelli en 1517, y el contiguo de su hija Juana I de Castilla, «la Loca», y su esposo Felipe I «el Hermoso», obra cumbre de Bartolomé Ordóñez. Una formidable reja de hierro forjado y dorado realizada por el maestro Bartolomé de Jaén en 1520 separa el presbiterio de los fieles con escenas del martirio de los santos apóstoles.
Desciende por la empinada escalinata de piedra hacia la cripta subterránea: allí reposan en sobrios féretros de plomo identificados con las iniciales de sus nombres los cuerpos de los cuatro monarcas y del pequeño infante don Miguel, heredero truncado de las coronas hispánicas y de Portugal.
En la sacristía-museo se custodian los tesoros personales de Isabel la Católica: su corona y cetro de plata, la espada de gala de Fernando, el espejo devocional de la reina y tablas flamencas de Rogier van der Weyden.
Sal de la capilla y bordea el edificio hacia la Plaza de las Pasiegas para colocarte frente a la monumental fachada de la Catedral de la Encarnación.