Paseo de la Treille y el Banco de Madera Más Largo
Why is it significant?
Asómese al Paseo de la Treille, la terraza arbolada más antigua y apacible de Ginebra, acondicionada en el siglo dieciséis sobre las antiguas murallas de artillería que protegían el flanco meridional de la ciudadela.
Key Facts
| Place | Paseo de la Treille y el Banco de Madera Más Largo |
|---|---|
| Address | Promenade de la Treille, 1204 Ginebra, Suiza |
| Geo Coordinates | 46.19980, 6.14550 |
| Part of Walk | Ciudad Vieja de Ginebra: Catedral de San Pedro y Muro de los Reformadores |
| Generated | Generated |
Asómese al Paseo de la Treille, la terraza arbolada más antigua y apacible de Ginebra, acondicionada en el siglo dieciséis sobre las antiguas murallas de artillería que protegían el flanco meridional de la ciudadela. Sombrepitada por una frondosa doble hilera de castaños de Indias centenarios, esta atalaya cívica ofrece una panorámica despejada sobre el Parque de los Bastiones, los tejados del barrio universitario y los acantilados calcáreos de la montaña de Le Salève en el horizonte.
Siéntese en el banco de madera pintado de verde oscuro que recorre todo el muro de contención de la terraza. Instalado originalmente en 1767 y ampliado con el trazado del paseo, este asiento continuo ostenta una longitud de ciento veinte metros y cuenta con ciento ochenta listones de madera, lo que lo consagró durante décadas como el banco de madera más largo de todo el planeta.
Preste atención al castaño oficial de La Treille, bautizado como el Marronnier officiel. Desde 1818, el secretario del Gran Consejo ginebrino observa con celo este árbol específico: en el instante exacto en que brota su primera yema verde de primavera, se redacta un acta oficial y se anuncia públicamente la llegada de la primavera a todo el cantón, una encantadora tradición botánica respetada año tras año.
Estudiantes universitarios, pensionistas y diplomáticos en descanso se sientan a lo largo de este interminable banco de madera para leer al sol, contemplar las partidas de ajedrez gigante en el parque inferior o perder la mirada en las brumas del valle del río Arve. La brisa fresca que mece las copas de los árboles aporta un respiro reparador en pleno corazón monumental. Es uno de los miradores más queridos por la población local de Ginebra.
Camine hacia el este por la Rue Beauregard para llegar a los solemnes patios del Collège Calvin.