Monumento a Brunswick en Quai du Mont-Blanc
Why is it significant?
Deténgase ante las esbeltas agujas góticas del Monumento a Brunswick, erigido en el Jardín de los Alpes junto al Quai du Mont-Blanc frente al lago.
Key Facts
| Place | Monumento a Brunswick en Quai du Mont-Blanc |
|---|---|
| Address | Quai du Mont-Blanc, 1201 Ginebra, Suiza |
| Geo Coordinates | 46.21050, 6.14950 |
| Part of Walk | Paseo del Lago de Ginebra: Jet d'Eau, Reloj de Flores y Bains des Pâquis |
| Generated | Generated |
Deténgase ante las esbeltas agujas góticas del Monumento a Brunswick, erigido en el Jardín de los Alpes junto al Quai du Mont-Blanc frente al lago. Este singular cenotafio neogótico de mármol blanco fue levantado entre 1873 y 1879 por el arquitecto ginebrino Jean Franel para honrar al duque Carlos II de Brunswick. Expulsado de su ducado alemán tras una revolución popular en 1830, el aristócrata pasó sus últimos años exiliado en el suntuoso hotel Beau-Rivage de Ginebra.
Examine la sorprendente similitud de su trazado con las famosas tumbas de los Scaligeri de Verona. El duque, obsesionado por el pánico atroz a ser sepultado bajo tierra, estipuló con detalle en su testamento que sus restos debían reposar en un sepulcro monumental exento por encima del nivel del suelo, custodiado por leones y quimeras de piedra esculpida.
A cambio de este mausoleo pomposo, el duque legó toda su colosal fortuna de más de veinticuatro millones de francos oro a la Ciudad de Ginebra. Gracias a esta inmensa herencia, la ciudad pudo costear la construcción del Grand Théâtre, financiar nuevas facultades universitarias y acometer el ensanche urbanístico de los grandes muelles lacustres.
Columnillas de mármol rojo sostienen el baldaquino triple bajo el cual reposa la efigie funeraria del duque sobre el sarcófago de mármol, ricamente esculpido con motivos heráldicos y citas nobiliarias. El monumento constituye un insólito testimonio de ostentación monárquica en el corazón de una austera república calvinista. El jardín circundante regala un espacio de sombra y quietud con vistas directas a los veleros que surcan la rada, mientras los viandantes contemplan asombrados la deslumbrante profusión de pináculos, relieves y gárgolas cinceladas en la piedra italiana.
Camine hacia el este siguiendo el muelle costero para acceder a los históricos Bains des Pâquis.