Real Colegiata de San Hipólito y Panteón Real
Why is it significant?
Detén tus pasos ante la solemne fábrica de ladrillo y sillería de la Real Colegiata de San Hipólito, uno de los templos de mayor abolengo monárquico y dignidad histórica de toda Córdoba.
Key Facts
| Place | Real Colegiata de San Hipólito y Panteón Real |
|---|---|
| Address | Plaza de San Hipólito s/n, 14001 Cordoba, Spain |
| Geo Coordinates | 37.88500, -4.78380 |
| Part of Walk | El Centro Histórico y la Córdoba Señorial: De la Merced a la Trinidad |
| Generated | Generated |
Detén tus pasos ante la solemne fábrica de ladrillo y sillería de la Real Colegiata de San Hipólito, uno de los templos de mayor abolengo monárquico y dignidad histórica de toda Córdoba. Fundada en 1343 por el rey Alfonso Once de Castilla en agradecimiento divino por su trascendental victoria en la batalla del Salado contra las tropas benimerines, la iglesia fue concebida expresamente como panteón regio dinástico para albergar los restos mortales del propio monarca y de su padre, el rey Fernando Cuarto el Emplazado, quienes descansan solemnemente en sendos sepulcros de mármol esculpidos en el presbiterio. Las naves laterales custodian capillas nobiliarias decoradas con retablos barrocos y tallas policromadas de gran valor devocional que han sido veneradas durante siglos por las cofradías cordobesas.
Traspasa la portada clasicista labrada en 1729 para extasiarte ante la amplitud de su nave única: cubierta con bóvedas de cañón con lunetos decoradas con motivos barrocos y un crucero espacioso presidido por el retablo mayor churrigueresco de madera dorada, el templo custodia en el coro los sepulcros reales góticos trasladados desde la Mezquita-Catedral en 1736 por orden de Felipe Quinto, rematados por esculturas yacentes de los soberanos empuñando espada y cetro.
San Hipólito acogió durante siglos una insigne colegiata de canónigos reales con universidad propia de teología y derecho canónico. El templo está encomendado desde finales del siglo diecinueve a la Compañía de Jesús, cuyos sacerdotes jesuitas han mantenido viva la actividad pastoral y cultural en el centro neurálgico de la urbe.
Lee la inscripción en bronce del sepulcro de Alfonso Once: recuerda sus hazañas militares en la conquista de Algeciras y la defensa de la frontera castellana.
Camina hacia el este por la calle Concepción para aproximarte a la Iglesia de San Nicolás de la Villa.