Plaza de la Corredera y su Trazado Mayor Barroco
Why is it significant?
Desemboca en la imponente y monumental Plaza de la Corredera, el espacio público más grandioso y singular de la arquitectura civil cordobesa.
Key Facts
| Place | Plaza de la Corredera y su Trazado Mayor Barroco |
|---|---|
| Address | Plaza de la Corredera s/n, 14002 Cordoba, Spain |
| Geo Coordinates | 37.88380, -4.77580 |
| Part of Walk | La Ribera del Guadalquivir y la Córdoba Califal: De la Calahorra al Templo Romano |
| Generated | Generated |
Desemboca en la imponente y monumental Plaza de la Corredera, el espacio público más grandioso y singular de la arquitectura civil cordobesa. Única plaza mayor cuadrangular y porticada de toda Andalucía al estilo de las plazas mayores de Madrid o Salamanca, su fisonomía barroca actual fue proyectada a finales del siglo diecisiete por el arquitecto salmantino Antonio Ramós Valdés bajo el mandato del corregidor don Francisco Ronquillo Briceño, quien unificó las antiguas casas gremiales medievales en un armónico cuadrilátero de soportales sostenidos por arcos de ladrillo visto y balconadas corridas de tres pisos pintadas en cálidos tonos almagre y ocre. Las tabernas tradicionales ofrecen aún el genuino vino de Moriles y las berenjenas fritas con miel de caña.
Observa los dos edificios históricos monumentales que rompen la simetría de los soportales: en el flanco sur se alza la Casa de Doña Ana Jacinto, una vivienda del siglo dieciséis cuya propietaria se negó rotundamente a vender a la ciudad, obligando al arquitecto a respetarla en medio de las arcadas; y en el flanco norte se yergue el imponente edificio de las Casas Consistoriales Altas, sede del ayuntamiento y posterior cárcel pública donde cumplían condena los reos de la Inquisición.
Durante más de tres siglos, la Corredera fue el epicentro de todos los espectáculos públicos de Córdoba: corridas de toros reales con graderíos de madera, autos de fe del Santo Oficio, ejecuciones en la horca, proclamaciones monárquicas y mercados centrales de abastos. En el subsuelo de la plaza aparecieron en 1959 soberbios mosaicos romanos que hoy adornan el Salón de Mosaicos del Alcázar de los Reyes Cristianos.
Siéntate en una de sus terrazas bajo los soportales: el tintineo de las copas de vino montillano y las tapas de salmorejo resuenan en un espacio que respira trescientos años de vida popular.
Sal por el Arco Bajo hacia la calle Claudio Marcelo para contemplar las esbeltas columnas del Templo Romano de Córdoba.