Plaza de Capuchinos y Cristo de los Faroles
Why is it significant?
Comienza tu recorrido en la enigmática y sobrecogedora Plaza de Capuchinos, el rincón urbano más espiritual, silencioso y poético de toda la ciudad de Córdoba.
Key Facts
| Place | Plaza de Capuchinos y Cristo de los Faroles |
|---|---|
| Address | Plaza de Capuchinos s/n, 14001 Cordoba, Spain |
| Geo Coordinates | 37.88900, -4.77820 |
| Audio Duration | ~2 min |
| Part of Walk | Los Patios Señoriales y la Axerquía Norte: De Capuchinos a Viana y San Lorenzo |
| Generated | Generated |
Comienza tu recorrido en la enigmática y sobrecogedora Plaza de Capuchinos, el rincón urbano más espiritual, silencioso y poético de toda la ciudad de Córdoba. Encerrada entre sobrios muros encalados de conventos franciscanos y desprovista deliberadamente de adornos superfluos, esta plaza de suelo empedrado con cantos rodados parece suspendida en un tiempo secular. En su centro geométrico se alza la impresionante escultura del Cristo de los Desagravios y Misericordia, conocido popularmente en el orbe entero como el Cristo de los Faroles, una talla de piedra caliza esculpida en 1794 por el maestro Juan Navarro León. Los frailes capuchinos continúan manteniendo la regla de la oración silenciosa y la caridad fraterna, atendiendo a los necesitados que se acercan diariamente al torno conventual. Contempla la dramática composición barroca del monumento: la figura sufriente de Cristo crucificado se eleva sobre una peana de piedra rodeada por una artística verja de hierro forjado de la que brotan ocho faroles dispuestos en corona circular. Al caer el crepúsculo vespertino, la luz temblorosa de los faroles ilumina el rostro lacerado de Jesús proyectando sombras trémulas sobre las paredes encaladas del convento, en una estampa que ha inspirado a poetas, pintores y cantaores flamencos de todas las épocas. La plaza fue configurada a finales del siglo diecisiete como compás conventual del Convento de los Frailes Menores Capuchinos y del contiguo Monasterio de San Jacinto, hospital histórico de mujeres incurables fundado en 1590, cuyos muros de mampostería custodian aún clausuras religiosas donde se ora en absoluto retiro. Guarda silencio absoluto mientras caminas sobre el empedrado cordobés: el eco de tus propios pasos sobre los guijarros es el único sonido que quiebra la mística serenidad del lugar. Sal por el arco sur de la plaza para descender por los peldaños encalados de la histórica Cuesta del Bailío.