Parque de Miraflores Sur y Escultura del Hombre Río
Why is it significant?
Asómate al pretil ajardinado del Parque de Miraflores Sur para contemplar una de las obras de arte contemporáneo más curiosas y queridas de Córdoba: la escultura flotante del Hombre Río.
Key Facts
| Place | Parque de Miraflores Sur y Escultura del Hombre Río |
|---|---|
| Address | Paseo de Miraflores s/n, 14009 Cordoba, Spain |
| Geo Coordinates | 37.87520, -4.77250 |
| Part of Walk | El Guadalquivir y las Riberas Reales: Molinos, Jardines y el Río Grande |
| Generated | Generated |
Asómate al pretil ajardinado del Parque de Miraflores Sur para contemplar una de las obras de arte contemporáneo más curiosas y queridas de Córdoba: la escultura flotante del Hombre Río. Creada en 2006 por los escultores cordobeses Rafael Cornejo y Francisco Marcos, esta figura antropomórfica de color blanco modelada en fibra de vidrio y resina sintética flota serenamente sobre el agua en mitad de la corriente del Guadalquivir, representando a un bañista recostado plácidamente boca arriba con los brazos abiertos disfrutando del fluir eterno de las aguas andaluzas. Grupos de jóvenes se reúnen en las gradas de césped del parque para contemplar la figura mientras tocan guitarras flamencas, convirtiendo la ribera en un improvisado escenario de arte y convivencia juvenil.
Observa cómo la escultura bascula con suavidad al compás del oleaje fluvial: amarrada al lecho del río mediante cables submarinos y contrapesos de hormigón, la figura resiste el embate de las corrientes y las crecidas periódicas, convirtiéndose en un símbolo icónico de la reconciliación moderna de la ciudad con su río. Su silueta resalta con fuerza sobre el verde intenso de los sauces y cañaverales de la orilla opuesta. La luz dorada del atardecer baña los muros de piedra creando un espectáculo visual de gran belleza que enamora a todos los visitantes.
La instalación original fue concebida como una intervención artística temporal y efímera durante una muestra de escultura urbana, pero la respuesta entusiasta de los cordobeses y su inmediata adopción como hito popular motivaron al ayuntamiento a indultar la pieza y reinstalarla de forma permanente como guardián lúdico del Guadalquivir.
Fíjate en los cormoranes que a menudo se posan sobre el pecho o las rodillas de la escultura: utilizan al gigante blanco como posadero privilegiado para secar sus alas al sol.
Cruza hacia la orilla norte por el puente y sube por la ribera hasta el histórico Molino de Martos.