Place du Jeu de Balle : El Mercado de Pulgas Cotidiano

Why is it significant?

Adéntrese en el vasto rectángulo empedrado de la Place du Jeu de Balle y déjese envolver por el alboroto vibrante y la algarabía del Vieux Marché de Bruselas.

Key Facts

PlacePlace du Jeu de Balle : El Mercado de Pulgas Cotidiano
AddressPlace du Jeu de Balle 1, 1000 Bruxelles, Belgium
Geo Coordinates50.83730, 4.34650
Part of WalkBruselas : Art Nouveau y el Alma de los Marolles
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Adéntrese en el vasto rectángulo empedrado de la Place du Jeu de Balle y déjese envolver por el alboroto vibrante y la algarabía del Vieux Marché de Bruselas. Cada mañana del año, llueva, nieve o brille el sol, decenas de ropavejeros, anticuarios y buscadores de gangas extienden lonas sobre los adoquines repletas de vinilos añejos, lámparas art déco, vajillas de cobre, máscaras africanas de madera, cuberterías de plata y curiosidades insólitas rescatadas de desvanes olvidados. La plaza está custodiada en su flanco oriental por la imponente iglesia neorrománica de Notre-Dame Immaculée, cuyas torres de ladrillo oscuro contemplan impasibles la colorida feria humana.

La explanada fue trazada en mil ochocientos cincuenta y tres para albergar competiciones del tradicional juego de pelota con la palma de la mano, deporte rey de la clase trabajadora flamenca. En mil ochocientos setenta y tres, el concejo municipal trasladó a este solar el viejo mercado de trastos viejos de la Place Anneessens para despejar los bulevares centrales, arraigando desde entonces una tradición ininterrumpida de regateo popular que constituye un sello inconfundible de identidad barrial.

Los devotos del noveno arte reconocerán al instante este rincón: fue exactamente aquí, sobre las mantas del Jeu de Balle, donde el célebre reportero Tintín adquirió la maqueta de madera del navío 'El Unicornio' en la escena inicial de 'El secreto del Unicornio' de Hergé. Coleccionistas y nostálgicos de todo el planeta recorren los puestos soñando con hallar un tesoro oculto entre papeles viejos y libros descatalogados.

Alrededor de la plaza resisten tabernas legendarias como Le Brocanteur o Chez Klot, donde anticuarios, jubilados y artistas bohemios se reúnen a media mañana para saborear una cerveza lambic ácida y un bocadillo de bloempanch, conversando con vivacidad en el viejo dialecto marollien mientras contemplan el trajín del mercado.

Camine hacia la esquina oriental de la plaza, tome la Rue Blaes y avance hacia la entrada monumental de ladrillo policromado de la Cité Hellemans.