Hôtel Solvay : El Palacio del Magnate de la Industria
Why is it significant?
Aprecie la armoniosa simetría y las suaves ondulaciones de piedra arenisca del Hôtel Solvay, dominando la distinguida Avenue Louise con sus miradores abombados y balcones de bronce forjado.
Key Facts
| Place | Hôtel Solvay : El Palacio del Magnate de la Industria |
|---|---|
| Address | Avenue Louise 224, 1050 Ixelles, Belgium |
| Geo Coordinates | 50.82860, 4.36640 |
| Part of Walk | Bruselas : Art Nouveau y el Alma de los Marolles |
| Generated | Generated |
Aprecie la armoniosa simetría y las suaves ondulaciones de piedra arenisca del Hôtel Solvay, dominando la distinguida Avenue Louise con sus miradores abombados y balcones de bronce forjado. Construido entre mil ochocientos noventa y cuatro y mil novecientos tres, este palacio privado fue encargado por el acaudalado industrial químico Armand Solvay, quien entregó a Victor Horta un cheque en blanco y absoluta libertad creativa para erigir la residencia privada más fastuosa y tecnológicamente avanzada de la capital belga. La imponente fachada presenta dos ventanales tribuna suavemente curvados unidos por una logia central con barandillas que evocan tallos de nenúfares mecidas por la brisa.
Armand Solvay era el heredero de Ernest Solvay, inventor del revolucionario procedimiento químico de carbonato de sodio que impulsó mundialmente las industrias del vidrio, del jabón y del refinado textil. Solvay deseaba una mansión que reflejara su confianza en la ciencia, la ingeniería de vanguardia y la belleza armónica. Horta dispuso de tal libertad presupuestaria que seleccionó personalmente cada tejido, brocado y tapizado, coordinando los tonos ocres y verdes para emular la calidez de un bosque otoñal.
El arquitecto desplegó los materiales más suntuosos del planeta: veintitrés variedades de mármoles nobles traídos de Italia, Argelia y los Pirineos, combinados con maderas preciosas del Congo como padouk, caoba y ébano atigrado, complementados con lámparas de latón dorado labradas como orquídeas exóticas. El palacete cuenta con dobles acristalamientos térmicos y chimeneas de ventilación que aseguraban un clima interior perfecto durante todo el año.
La escalera de honor está presidida por un monumental lienzo puntillista del pintor neoimpresionista Théo van Rysselberghe titulado 'La lectura en el parque'. Horta calibró exactamente los tonos de los mármoles y las vidrieras anaranjadas para que dialogaran en perfecta sinfonía con los destellos lumínicos de la pintura, logrando una cohesión cromática prodigiosa.
Descienda por Rue Defacqz hacia el oeste, alejándose del gran bulevar para admirar los esgrafiados dorados del gran rival de Horta, Paul Hankar.