Museo Horta : El Santuario de las Curvas Látigo
Why is it significant?
Deténgase en la acera de la Rue Américaine ante las dos fachadas emparejadas de piedra caliza y hierro del Museo Horta, donde el visionario arquitecto Victor Horta vivió y trabajó entre mil novecientos uno y mil novecientos diecinueve.
Key Facts
| Place | Museo Horta : El Santuario de las Curvas Látigo |
|---|---|
| Address | Rue Américaine 25, 1060 Saint-Gilles, Belgium |
| Geo Coordinates | 50.82420, 4.35560 |
| Part of Walk | Bruselas : Art Nouveau y el Alma de los Marolles |
| Generated | Generated |
Deténgase en la acera de la Rue Américaine ante las dos fachadas emparejadas de piedra caliza y hierro del Museo Horta, donde el visionario arquitecto Victor Horta vivió y trabajó entre mil novecientos uno y mil novecientos diecinueve. Observe cómo las barandillas de hierro forjado fluyen como zarcillos vegetales sobre la mampostería, rompiendo de forma radical con las simetrías rígidas del neoclasicismo que dominaban la arquitectura burguesa europea de finales del siglo diecinueve.
El Art Nouveau floreció en Bruselas durante la década de mil ochocientos noventa, impulsado por la prosperidad industrial del país y los extraordinarios avances en la fundición de acero. Horta prescindió de los tabiques tradicionales y sustituyó los pesados muros de carga por esbeltas columnas de hierro visto, logrando que la luz natural se filtrara desde lucernarios de vidrio coloreado hasta las profundidades de la vivienda. Diseñó asimismo ingeniosos sistemas de calefacción por aire forzado ocultos en conductos de latón y molduras decorativas.
Esta vivienda fue concebida como una obra de arte total, o Gesamtkunstwerk. Cada mínimo detalle brotó de las manos de Horta: mosaicos ondulantes de teselas de mármol que imitan la espuma marina, pasamanos de madera de fresno que discurren como corrientes fluviales, rejillas doradas de radiadores y pomos de puertas fundidos a la medida exacta de la palma de la mano. La residencia operó como un auténtico laboratorio estético de diseño orgánico.
La casa está coronada por una sobrecogedora claraboya de hierro y cristal que baña la escalera helicoidal de tonos ambarinos. Horta dispuso espejos biselados en ángulos milimétricos en los rellanos, multiplicando la luminosidad y creando ilusiones ópticas de espacio infinito dentro de una parcela urbana estrecha típica de Bruselas.
Camine hacia el noroeste por Rue Américaine, gire a la derecha en Chaussée de Charleroi y doble por Rue Paul Émile Janson para admirar la fachada de Hôtel Tassel.