Cité Hellemans : La Vivienda Social Modernista
Why is it significant?
Cruce el gran arco monumental de entrada desde Rue Blaes para internarse en los tranquilos pasajes peatonales de la Cité Hellemans, donde luminosas fachadas de ladrillo rojo y amarillo se elevan con pintorescos gabletes escalonados y arcos escarzanos.
Key Facts
| Place | Cité Hellemans : La Vivienda Social Modernista |
|---|---|
| Address | Rue Blaes 160, 1000 Bruxelles, Belgium |
| Geo Coordinates | 50.83780, 4.34850 |
| Part of Walk | Bruselas : Art Nouveau y el Alma de los Marolles |
| Generated | Generated |
Cruce el gran arco monumental de entrada desde Rue Blaes para internarse en los tranquilos pasajes peatonales de la Cité Hellemans, donde luminosas fachadas de ladrillo rojo y amarillo se elevan con pintorescos gabletes escalonados y arcos escarzanos. Construida entre mil novecientos cinco y mil novecientos quince por el comprometido arquitecto municipal Émile Hellemans, esta urbanización constituye una de las iniciativas públicas de vivienda social obrera más tempranas, dignas y avanzadas de la historia europea moderna, ofreciendo un refugio de serenidad en el corazón del bullicio urbano.
Durante el siglo diecinueve, el barrio de los Marolles padeció una lacerante pobreza material y devastadores brotes epidémicos de cólera y tifus. Familias obreras numerosas malvivían hacinadas en callejones ciegos infectos llamados impasses, donde diez personas compartían una habitación húmeda sin ventilación, chimeneas adecuadas ni letrinas higiénicas. El Ayuntamiento de Bruselas expropió aquellos focos insalubres para levantar hogares ventilados, soleados y dignos para la clase trabajadora.
En lugar de construir monótonos y grises barracones fabriles, Hellemans aplicó con maestría los principios estéticos y humanistas del Art Nouveau al alojamiento popular. Decoró los frentes con elegantes grecas de ladrillos vitrificados de colores brillantes, motivos forjados en barandillas y balcones de hierro, dotando a cada vivienda de ventilación cruzada, suministro directo de agua corriente individual, retretes privados y abundante luz natural en todas las habitaciones.
El conjunto residencial se organizó de forma armónica en torno a calles peatonales arboladas bautizadas poéticamente con nombres de aves y flores silvestres, como Rue des Moineaux y Rue des Hirondelles. El complejo conserva hasta hoy una vibrante vida vecinal solidaria y multicultural, erigiéndose en testimonio elocuente del socialismo municipal de comienzos del siglo veinte que supo aunar el refinamiento artístico con la justicia social.
Camine por el pasaje central hasta salir a la Rue Haute, la arteria milenaria de los Marolles, y tuerza a la izquierda hacia la casa de Pieter Bruegel.