Maison Ciamberlani : La Apoteosis del Esgrafiado
Why is it significant?
Párese ante la monumental fachada de la Maison Ciamberlani, en el número cuarenta y ocho de la Rue Defacqz, y contemple sus dos gigantescos ventanales semicirculares del piso superior.
Key Facts
| Place | Maison Ciamberlani : La Apoteosis del Esgrafiado |
|---|---|
| Address | Rue Defacqz 48, 1050 Ixelles, Belgium |
| Geo Coordinates | 50.82840, 4.36080 |
| Part of Walk | Bruselas : Art Nouveau y el Alma de los Marolles |
| Generated | Generated |
Párese ante la monumental fachada de la Maison Ciamberlani, en el número cuarenta y ocho de la Rue Defacqz, y contemple sus dos gigantescos ventanales semicirculares del piso superior. Proyectada en mil ochocientos noventa y siete por el arquitecto Paul Hankar para el pintor simbolista Albert Ciamberlani, esta casa encarna una vertiente muy distinta del modernismo, fundamentada en la geometría rigurosa, la carpintería nipona y los murales pictóricos colosales que iluminan el paisaje urbano de Bruselas. Los intensos tonos terracota y almagre de los pisos altos contrastan vivamente con el gris neutro de los edificios contiguos.
Mientras Victor Horta apostaba por curvas sinuosas de hierro vegetal, Paul Hankar abogaba por un Art Nouveau rectilíneo y estructural, inspirado en la arquitectura tradicional de Japón y en el aparejo de ladrillo flamenco. Hankar concebía las fachadas como galerías públicas de arte al alcance de cualquier peatón. En estrecha alianza con Ciamberlani, buscó disolver las fronteras entre las bellas artes y la construcción cotidiana.
Los dos cuerpos superiores de la fachada están cubiertos por deslumbrantes esgrafiados en tonos ocres y dorados, diseñados por Ciamberlani y ejecutados por el maestro Adolphe Crespin. El esgrafiado es una técnica milenaria donde capas superpuestas de yeso pigmentado se raspan en fresco con punzones para revelar contrastes tonales, escenificando aquí los Trabajos de Hércules y alegorías de la vida humana con majestuosidad clásica.
Los monumentales vanos circulares superiores miden varios metros de diámetro y fueron calculados para inundar el taller de pintura del artista con luz norteña uniforme y sin sombras. A pocos pasos, en el número setenta y uno de la misma calle, se alza la propia vivienda de Paul Hankar de mil ochocientos noventa y tres, con balcones de hierro de reminiscencias góticas y forjas pioneras.
Continúe por Rue Defacqz hacia el oeste, cruce Chaussée de Charleroi y baje por Rue de la Victoire hacia el bullicio de Place Stéphanie.