El Manneken Pis : El Espíritu Irreverente de Bruselas
Why is it significant?
Levante la vista en la esquina de la Rue de l'Étuve con la Rue du Chêne hacia la diminuta estatuilla de bronce del Manneken Pis, que vierte agua con alegre desenvoltura tras una reja barroca.
Key Facts
| Place | El Manneken Pis : El Espíritu Irreverente de Bruselas |
|---|---|
| Address | Rue de l'Étuve 46, 1000 Bruxelles, Belgium |
| Geo Coordinates | 50.84500, 4.34990 |
| Part of Walk | Bruselas : Grand-Place y la Ruta Real |
| Generated | Generated |
Levante la vista en la esquina de la Rue de l'Étuve con la Rue du Chêne hacia la diminuta estatuilla de bronce del Manneken Pis, que vierte agua con alegre desenvoltura tras una reja barroca. Con apenas cincuenta y cinco centímetros de altura, esta figura mundialmente famosa asombra a los viajeros por su modesto tamaño, pero en el corazón de los ciudadanos de Bruselas ocupa un lugar colosal como personificación de la zwanze, el humor burlón e irreverente de la ciudad.
La actual escultura de bronce fue fundida en mil seiscientos diecinueve por el célebre escultor Jérôme Duquesnoy el Viejo para reemplazar una fuente medieval de piedra que ya abastecía de agua potable a los vecinos en el siglo catorce. Innumerables leyendas justifican su existencia: la más popular cuenta que un valiente niño apagó con su orina la mecha encendida con que los invasores pretendían volar las murallas de la ciudad.
El Manneken Pis posee un fabuloso armario ceremonial compuesto por más de mil trajes a medida, que se exhiben en el cercano Museo de la Ciudad. Desde que el rey Luis quince de Francia le regaló un lujoso atuendo de brocado en mil setecientos cuarenta y siete para disculpar a sus soldados por un intento de robo, un chambelán municipal lo viste solemnemente en festividades y visitas de Estado.
La figura visible en la calle es una réplica exacta instalada en mil novecientos sesenta y cinco. La pieza original de mil seiscientos diecinueve se custodia bajo estrictas medidas de seguridad en el Museo de la Ciudad en la Grand-Place, tras haber sido robada y recuperada en varias ocasiones a lo largo de los siglos por soldados y maleantes.
Suba por la Rue du Chêne, cruce la Rue du Midi y camine en dirección sur hasta llegar a la imponente iglesia de Notre-Dame de la Chapelle.