La Catedral de San Miguel y Santa Gúdula : El Templo de la Corona
Why is it significant?
Levante la mirada con admiración ante las imponentes torres gemelas de sesenta y seis metros de altura de la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, erigida con orgullo sobre la colina de Treurenberg en Bruselas.
Key Facts
| Place | La Catedral de San Miguel y Santa Gúdula : El Templo de la Corona |
|---|---|
| Address | Place Sainte-Gudule 1, 1000 Bruxelles, Belgium |
| Geo Coordinates | 50.84780, 4.36010 |
| Part of Walk | Bruselas : Grand-Place y la Ruta Real |
| Generated | Generated |
Levante la mirada con admiración ante las imponentes torres gemelas de sesenta y seis metros de altura de la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, erigida con orgullo sobre la colina de Treurenberg en Bruselas. Construida a lo largo de más de tres siglos, entre mil doscientos veinticinco y mil quinientos cincuenta, esta basílica representa la máxima cumbre del gótico brabanzón y guarda una estrecha semejanza de proporciones con Notre-Dame de París, saneando los focos de epidemias que diezmaban los barrios populares.
El templo está consagrado a los dos santos patronos de la ciudad: San Miguel Arcángel, protector de los soldados y vencedor del mal, y Santa Gúdula, una piadosa doncella del siglo ocho. Según la tradición, el diablo intentaba apagar repetidamente la vela con que la santa rezaba en la oscuridad, pero un ángel del Señor la encendía de nuevo milagrosamente, razón por la cual siempre se la representa portando una linterna encendida.
Al cruzar la puerta principal quedará impresionado por la serenidad y la amplitud de su nave gótica de piedra blanca de Gobertange. Adosadas a las columnas del templo destacan doce estatuas colosales de los apóstoles, esculpidas en el siglo diecisiete por maestros barrocos de la talla de Lucas Faydherbe y Jérôme Duquesnoy el Joven para reparar los estragos dejados por la furia iconoclasta protestante que asoló las iglesias flamencas en el turbulento siglo dieciséis.
Como catedral primada de Bélgica, sus naves han sido testigo de momentos cumbres de la historia contemporánea: aquí contrajeron matrimonio en mil novecientos sesenta el rey Balduino y doña Fabiola de Mora y Aragón, y entre estas bóvedas el pueblo belga despide a sus soberanos en solemnes funerales de Estado, congregando a dignatarios de todo el mundo bajo sus majestuosas bóvedas de crucería.
Baje la escalinata de la catedral, siga la Rue d'Assaut hacia el oeste y alcance la Place de la Monnaie ante el pórtico del Teatro Real.