Plaza Malpighi y Tumbas de los Glosadores
Why is it significant?
Deténgase en la Plaza Malpighi para disfrutar de una de las composiciones arquitectónicas más cautivadoras de Bolonia, donde monumentales sepulcros góticos se recortan contra los arbotantes de la cabecera de la Basílica de San Francisco.
Key Facts
| Place | Plaza Malpighi y Tumbas de los Glosadores |
|---|---|
| Address | Piazza Malpighi 1, 40123 Bologna, Italy |
| Geo Coordinates | 44.49480, 11.33620 |
| Part of Walk | Canales Secretos, Molinos de Seda y el Pratello: Las Aguas Ocultas de Bolonia |
| Generated | Generated |
Deténgase en la Plaza Malpighi para disfrutar de una de las composiciones arquitectónicas más cautivadoras de Bolonia, donde monumentales sepulcros góticos se recortan contra los arbotantes de la cabecera de la Basílica de San Francisco. Dedicada a Marcello Malpighi, insigne médico boloñés del siglo diecisiete que descubrió los capilares sanguíneos y la anatomía microscópica, la plaza está presidida por tres fastuosas tumbas elevadas de glosadores del derecho medieval. El sepulcro más célebre honra la memoria de Accursio, autor de la célebre Magna Glossa que sistematizó todo el derecho civil romano, y de su hijo Francesco, descansando bajo un templete gótico piramidal sostenido por columnas de mármol. Estos monumentos funerarios en plena vía pública demuestran la inmensa veneración que la Bolonia comunal profesaba a los catedráticos de leyes, otorgándoles sepulturas que rivalizaban con las de reyes y príncipes. La luz de la tarde embellece los pináculos. Los sepulcros medievales se alzan con nobleza ante la mirada de los transeúntes, honrando la memoria de los insignes maestros que codificaron el derecho civil europeo.
Observe cómo los monumentos funerarios fueron emplazados intencionadamente en un cruce público neurálgico: los ciudadanos, mercaderes y estudiantes de derecho que transitaban a diario contemplaban estos templetes como símbolos permanentes del triunfo de la ley, la justicia y la dignidad del conocimiento humano. No eran tumbas de guerreros, sino de maestros de la razón.
En la misma plaza se levanta la columna de la Inmaculada Concepción, erigida en 1638 según diseño del célebre pintor Guido Reni, rematada por una Virgen de bronce encargada para proteger a Bolonia de la peste y las guerras.
Fíjese en el juego de contrafuertes y arbotantes que se elevan tras las tumbas: reproducen con maestría el modelo gótico del norte de Francia bajo el cielo de Italia.
Rodee el ábside hacia la Plaza San Francisco para entrar en la majestuosa basílica franciscana.