Nieuwe Kerk, la iglesia de los reyes
Why is it significant?
Mira la fachada gótica que asoma junto al palacio y busca su campanario... verás solo una aguja fina sobre el tejado, nada más. La Nieuwe Kerk, la Iglesia Nueva, se quedó sin la gran torre que le correspondía, y esa ausencia cuenta mucho sobre Ámsterdam.
Key Facts
| Place | Nieuwe Kerk, la iglesia de los reyes |
|---|---|
| Address | Dam 12, 1012 NP Amsterdam, Netherlands |
| Geo Coordinates | 52.37430, 4.89210 |
| Part of Walk | Ámsterdam medieval: del puerto al Dam, la ciudad que cambió de fe en una tarde |
| Generated | Generated |
Mira la fachada gótica que asoma junto al palacio y busca su campanario... verás solo una aguja fina sobre el tejado, nada más. La Nieuwe Kerk, la Iglesia Nueva, se quedó sin la gran torre que le correspondía, y esa ausencia cuenta mucho sobre Ámsterdam.
Lo de nueva es relativo: la iglesia se construyó a principios del siglo XV, cuando la Oude Kerk ya no daba abasto para una ciudad en crecimiento. Ardió varias veces, la última en 1645, y tras ese incendio se planeó por fin una torre monumental. Se empezaron los cimientos, pero al lado se estaba levantando el nuevo ayuntamiento, y la ciudad decidió que el poder civil iba primero. El dinero se fue al ayuntamiento, la torre nunca se terminó, y la iglesia quedó para siempre a la sombra de su vecino.
Desde 1814, todos los monarcas de los Países Bajos han sido investidos aquí. No se les corona: la corona descansa sobre un cojín, junto al cetro, y el rey jura la Constitución ante el Parlamento. Así lo hizo Guillermo Alejandro el 30 de abril de 2013. Y aquí, en 2002, después de la boda civil en la bolsa, se celebró su boda religiosa con Máxima. En un momento de la ceremonia, un bandoneonista tocó Adiós Nonino, de Astor Piazzolla, y la novia no pudo contener las lágrimas, delante de millones de espectadores. Su padre no estaba: no asistió a la boda por su cargo en el gobierno de la dictadura argentina.
Dentro descansan grandes nombres del país: el poeta Joost van den Vondel y el almirante Michiel de Ruyter, el héroe naval más venerado de la historia holandesa. Y aquí viene la paradoja: De Ruyter, hijo de un país nacido de la guerra contra España, murió en 1676 frente a las costas de Sicilia combatiendo junto a la flota española, como aliados, contra Francia. Medio siglo antes eso habría sido impensable.
Ahora sal hacia el sur y baja por Kalverstraat, la vieja calle comercial por la que pasaban los peregrinos del Milagro. En unos siete minutos llegarás a la plaza del Spui; busca en uno de sus lados una puerta pequeña y discreta con un arco. Detrás se esconde un silencio de seis siglos.