Valencia de la Seda y el Futuro: El Carmen, la Lonja y Calatrava
Un paseo deslumbrante por la capital del Turia—desde las góticas Torres de Serranos y la Lonja de la Seda hasta la Catedral del Santo Cáliz y la Ciudad de las Artes
Valencia · 7 stops · 9 min audio · Generated
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1. Torres de Serranos: Las Almenas Góticas de la Muralla Medieval
Plaça dels Furs, 46003 València, España
Cruce el antiguo cauce ajardinado del río Turia y mire hacia arriba a las imponentes Torres de Serranos. Ante usted se alzan dos colosales torreones poligonales de piedra caliza de treinta y tres metros de altura, unidos por un cuerpo central almenado sobre un profundo arco de medio punto por donde entraban reyes y embajadores que llegaban a Valencia desde el norte.
Construidas entre mil trescientos noventa y dos y mil trescientos noventa y ocho por el maestro Pere Balaguer, las torres son una de las doce puertas que defendían la muralla cristiana medieval de la ciudad. A finales del siglo dieciséis fueron convertidas en prisión de nobles y caballeros, lo que paradójicamente las salvó del derribo sistemático de las murallas en el siglo diecinueve.
Durante la Guerra Civil Española, cuando Valencia fue capital de la República en mil novecientos treinta y seis, el Museo del Prado trasladó aquí en secreto las obras maestras de Velázquez, Goya y Tiziano para protegerlas de los bombardeos bajo sus gruesas bóvedas.
Cruce bajo el portal gótico para adentrarse en las callejuelas bohemias del Barrio del Carmen.
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2. Barrio del Carmen y Plaza del Árbol: El Laberinto Bohemio
Plaça de l'Arbre, 46003 València, España
Pasee sin prisa por el estrecho laberinto adoquinado del Barrio del Carmen hasta detenerse en la recogida Plaça de l'Arbre. A la sombra de su frondoso sauce central, fachadas encaladas de tonos ocres y azulados lucen balcones de hierro forjado repletos de macetas con geranios, junto a impresionantes murales de arte urbano contemporáneo.
Este barrio creció entre dos murallas: la musulmana del siglo once y la cristiana del siglo catorce. Debe su nombre al convento de Nuestra Señora del Carmen fundado en mil doscientos treinta y ocho, y a lo largo de los siglos albergó a tejedores de seda, artesanos del cuero, aristócratas con palacetes góticos y la vanguardia artística de la movida valenciana.
Mire en las esquinas de los callejones: todavía se pueden ver fragmentos de la muralla árabe original del siglo once integrados en las paredes de viviendas particulares y tabernas tradicionales.
Camine hacia el sur hacia la colosal y etérea Lonja de la Seda.
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3. Lonja de la Seda: El Bosque de Columnas Helicoidales
Carrer de la Llotja 2, 46001 València, España
Cruce el portal gótico de la Lonja de los Mercaderes y penetre en la penumbra dorada del Salón Columnario. Levante la cabeza con asombro: ante usted se alza un prodigioso bosque de ocho estilizadas columnas helicoidales de dieciséis metros de altura, que giran sobre sí mismas como troncos de palmeras de piedra para abrirse en hermosas bóvedas de crucería estrelladas.
Construida entre mil cuatrocientos ochenta y dos y mil cuatrocientos noventa y ocho por el arquitecto Pere Compte, la Lonja fue el epicentro del Siglo de Oro valenciano, cuando Valencia era la capital financiera del Mediterráneo y el gran centro de producción de la seda más codiciada de las cortes europeas.
Lea la inscripción en latín con letras de oro que recorre todo el friso superior del salón: proclama solemnemente que el buen mercader no engaña a sus semejantes, no cobra usura y honra sus contratos, ganándose así el reino de los cielos.
Salga al animado patio de los Naranjos y cruce la calle hacia las cúpulas de hierro del Mercado Central.
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4. Mercado Central de Valencia: La Catedral del Hierro y la Cerámica
Plaça de la Ciutat de Bruges, 46001 València, España
Traspase las monumentales vidrieras del Mercado Central de Valencia y sienta la explosión de luz, aromas y colores. Bajo una majestuosa cúpula central de treinta metros de altura rematada por una veleta de bronce con forma de cotorra, se extienden más de mil puestos rebosantes de naranjas valencianas, azafrán, arroces de la Albufera, anguilas vivas y pescados traídos al amanecer del puerto.
Inaugurado en mil novecientos veintiocho por el rey Alfonso el Decimotercero tras catorce años de obras, el edificio fue concebido por los arquitectos Francesc Guàrdia y Alexandre Soler en el más puro estilo modernista valenciano, combinando esbeltas vigas de hierro forjado con azulejos de cerámica polícroma de Manises y vidrieras artísticas.
La famosa veleta de la cúpula, la Cotorra del Mercat, dialoga según la tradición satírica popular con el Pardal de Sant Joan de la iglesia de enfrente, criticando jocosamente los chismes y cotilleos de la ciudad.
Camine hacia el este por la calle de la Barchilla hacia la Plaza de la Virgen y la Catedral.
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5. Plaza de la Virgen y la Catedral: El Tribunal de las Aguas y el Santo Cáliz
Plaça de la Mare de Déu, 46003 València, España
Deténgase junto a la fuente central de bronce de la Plaza de la Virgen, que representa al río Turia rodeado por ocho ninfas desnudas que vierten agua de sus cántaros simbolizando las ocho acequias históricas de la huerta. A su lado se abre la gótica Puerta de los Apóstoles de la Catedral de Valencia, sobre la que se recorta la torre campanario del Miguelete.
Cada jueves a las doce en punto del mediodía se reúne en esta misma puerta el milenario Tribunal de las Aguas, la institución de justicia democrática más antigua de Europa, donde ocho campesinos elegidos deciden en lengua valenciana los litigios de riego de la huerta sin abogados ni papeles escritos, declarado Patrimonio Inmaterial de la UNESCO.
En el interior de la catedral, en una recoleta capilla gótica de piedra, se custodia el Santo Cáliz: una copa de ágata oriental del siglo primero antes de Cristo que la tradición aragonesa y vaticana identifica como el Santo Grial utilizado por Jesucristo en la Última Cena.
Camine hacia el oeste hacia las robustas Torres de Quart.
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6. Torres de Quart: Las Huellas de los Cañonazos de Napoleón
Plaça de Santa Úrsula 1, 46008 València, España
Párese frente a la curvada y maciza fachada de cal y canto de las Torres de Quart en la calle de Guillem de Castro. Levante los ojos y examine de cerca el muro de piedra: verá decenas de profundos cráteres redondos perforados en la mampostería, testigos mudos de los brutales cañonazos de la artillería pesada del mariscal francés Moncey durante el asedio napoleónico de mil ochocientos ocho.
Construidas entre mil cuatrocientos cuarenta y uno y mil cuatrocientos sesenta por los maestros Pere Bonfill y Francesc Baldomar, las torres se inspiraron en el gótico militar italiano del Castel Nuovo de Nápoles. Su nombre procede de estar situadas en el camino real hacia el pueblo de Quart de Poblet.
Al igual que las de Serranos, fueron utilizadas durante siglos como prisión de mujeres y reclusos de diversa condición, lo que permitió que sobrevivieran al derribo de las murallas defensivas de Valencia.
Tome el transporte hacia el tramo final del viejo cauce del Turia para maravillarse con la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
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7. Ciudad de las Artes y las Ciencias: El Horizonte Futurista de Calatrava
Avinguda del Professor López Piñero 7, 46013 València, España
Deténgase en la pasarela peatonal sobre las inmensas piscinas de agua azul turquesa de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Ante usted se despliega uno de los paisajes futuristas más espectaculares del planeta: el Hemisfèric con forma de ojo gigante que se abre y cierra, el esqueleto monumental de costillas blancas del Museo de las Ciencias y la silueta en casco guerrero del Palau de les Arts Reina Sofía.
Concebido por el célebre arquitecto valenciano Santiago Calatrava junto al maestro Félix Candela, este complejo vanguardista de trescientos cincuenta mil metros cuadrados fue levantado sobre el antiguo lecho desecado del río Turia tras la trágica riada de mil novecientos cincuenta y siete, convirtiendo una herida urbana en un icono mundial del siglo veintiuno.
Al fondo se vislumbran los arcos parabólicos de hormigón blanco del Oceanogràfic, el mayor acuario de Europa, donde nadan más de cuarenta y cinco mil animales de quinientas especies marinas en túneles submarinos bajo millones de litros de agua.
Contemple el reflejo del sol mediterráneo sobre el trencadís de cerámica blanca. Ha recorrido el viaje completo de Valencia, desde su cuna medieval hasta el umbral del futuro.